SEGUIDORES

jueves, 15 de julio de 2010

STROBILANTHES (STROBILANTHES DYERIANUS)


La strobilanthes es una planta de origen birmano cuyo follaje es de color intenso, con tintes violáceos metálicos. Se cultiva mejor en un invernadero, aunque se puede tener en el interior durante periodos limitados. Es recomendable cultivarla junto a otras plantas. Las hojas a menudo pueden llegar a medir unos 20 centímetros de largo, y presentan marcas exóticas. En verano aparecen unas flores de color azul pálido. Las plantas jóvenes tienen un color más bonito que las adultas, de modo que conviene renovarlas cada dos años.
Cultive esta planta en condiciones cálidas durante todo el año; soporta una mínima invernal de 15º C, aunque prefiere una temperatura en torno a los 18º C.
Colóquela en un lugar bien iluminado, pero con luz indirecta; en verano, la strobilanthes ha de estar protegida de la luz fuerte, ya que las hojas se queman con suma facilidad.
Riéguela copiosamente con agua tibia en cuanto la superficie del compost empiece a secarse; no permita que se seque el cepellón.
Esta planta necesita mucha humedad; en el interior, utilice un pulverizador varias veces al día y tenga la planta en un plato que contenga arcilla expandida, de modo que se mantenga la humedad. Si está en un invernadero con bancos de pavimento, conviene humedecer de vez en cuando el suelo y los bancos.
Abone cada semana las plantas más grandes, durante el período de crecimiento activo; si las plantas se renuevan cada año y se vuelven a plantar en sustrato de marga, no necesitan fertilizante. Abone cada dos semanas las que crecen en sustrato de turba, seis semanas después del transplante.
Cultívela en sustrato de turba o de marga; este último es más fácil de mantener, desde el punto de vista del riego, y proporciona estabilidad a la planta cuando se hace más alta.
Corte esquejes de la strobilanthes en primavera o verano; pode parte de las plantas del año anterior a principios de primavera para obtener esquejes.

viernes, 25 de junio de 2010

MARGARITA DEL TRANSVAAL (GERBERA JAMESONII)

margarita del transvaal

Vistosa planta perenne originaria del Transvaal (Sudáfrica), la gerbera o margarita del Transvaal es muy adecuada como elemento decorativo para interiores, aunque también se puede situar en el balcón o en el patio cuando no haya riesgo de heladas. Las grandes flores, parecidas a las margaritas, se pueden conseguir en una amplia gama de colores, así como en variedades dobles o simples. Esta planta florece durante casi todo el verano. Es preciso protegerla del frío durante el invierno y trasladar al interior los ejemplares que se encuentren en la terraza antes de que hayan llegado las heladas.
La margarita del Transvaal tolera un mínimo de 8º C y, con buen ventilación, un máximo de 21º C. Una terraza protegida, orientada al sur, será el emplazamiento ideal para ofrecer a la planta la temperatura necesaria.
Al aire libre puede situarla a pleno sol. En cambio, dentro de casa, debe protegerla del resplandor del mediodía, ya que las temperaturas podrían exceder las recomendadas.
Deje que la tierra se seque ligeramente entre riegos, pero trate de mantenerla húmeda durante la estación de crecimiento. Si las temperaturas son bajas, reduzca la cantidad de agua. Desde finales del otoño hasta principios de la primavera, riegue esta planta sólo lo suficiente para que no se seque.
El nivel de humedad sólo es importante si las temperaturas superan el máximo recomendado de 21º C. Por lo general, es aconsejable tratar de reducir la temperatura, ya que las aterciopeladas hojas de esta planta toleran mal la humedad y pueden contraer la infección fúngica denominada botritis.
Abónela cada quince días durante la estación de crecimiento con un fertilizante a la mitad de la dosis recomendada.
Transplántela en primavera empleando tierra de marga de buen drenaje. También puede dividir los ejemplares más grandes en macetas separadas.
No aplique sustancias abrillantadoras a las hojas, pues podrían aparecer manchas antiestéticas. Tampoco las limpie con un paño húmedo. Elimine el polvo con un pincelito con fuelle de los que utilizan los fotógrafos.

viernes, 11 de junio de 2010

MARANTA AMERICANA (ZAMIA FURFURACEA)

maranta americana

Esta hermosa planta de follaje perenne es ideal para la casa. Casi no tiene tronco: tiene menos de 15 centímetros de altura, pero casi siempre queda completamente enterrado. Las hojas –de 1’2 metros- presentan pares de foliolos en toda su longitud; los pecíolos son muy espinosos. En su lugar de origen, las especies de marantas fructifican, y hay plantas masculinas y plantas femeninas: las plantas domésticas raramente producen frutos.
Colóquela en una habitación espaciosa. Por fortuna, crece más bien lentamente y su tamaño le permitirá manejarla durante varios años.
Es una planta ideal siempre que la temperatura mínima no sea inferior a 10º C; la temperatura diurna óptima es de alrededor de los 21º C; deben evitarse las corrientes de aire.
La maranta americana necesita mucha luz, pero indirecta. En verano, algunos invernaderos se convierten en trampas solares y será necesario colocarla en un lugar menos soleado.
Riéguela abundantemente y espere a que el sustrato esté casi seco antes de volver a efectuar el siguiente riego. Cuando haga frío, la planta necesitará mucha menos humedad, y siempre hay que evitar regarla en exceso.
Las pulverizaciones serán beneficiosas, sobre todo si e ambiente es caluroso y seco. Hágalo a primera hora de la mañana para que las hojas se sequen antes de que el sol sea demasiado fuerte.
Los ejemplares desarrollados deben abonarse cada dos meses desde la primavera hasta mediados del verano, con un abono adecuado para plantas de interior. Las plantas que han sido transplantadas no deben ser abonadas hasta al cabo de un año.
A comienzos de primavera transplante las plantas que estén demasiado apretujadas; utilice un sustrato permeable a base de marga.
Para conseguir un impacto decorativo y equilibrado cultive estas marantas americanas entre plantas arbustivas erectas.

miércoles, 9 de junio de 2010

BAMBÚ (BAMBUSA VULGARIS)


Tenga cuidado a la hora de colocar esta hermosa planta en una habitación. El bambú es una de las plantas favoritas de los hogares europeos, pero en su hábitat natural (Antillas, India, África tropical, América Central y América del Sur) puede llegar a alcanzar los 15 metros de altura. Sin embargo, en una maceta, la altura máxima probable para este árbol perenne es de 1’5 metros aproximadamente.
Si observa la planta que aparece en la fotografía, verá que en realidad es un trozo de un una planta adulta, que crece en un esqueje de caña, de forma semejante a la drácena. En realidad, su atractivo follaje no es más que el desarrollo lateral y, a medida que la planta crezca, producirá ramas de bambú (las cañas) que nacerán de sus raíces estoloníferas; las cañas serán semejantes al esqueje de caña que se ve en el centro de la planta de la fotografía.
Utilice esta planta como un ejemplar aislado atractivo, aunque efímero, para el interior, o como parte de un grupo.
Cultive el bambú a una temperatura mínima de 10º C. Esta planta de los trópicos soporta temperaturas bastante elevadas, pero dura mucho más como planta de interior si se mantiene algo fresca. En verano, lo mejor es una temperatura que no sobrepase los 20º C.
Esta planta prefiere una luz brillante; soporta el sol directo, pero en los meses de verano conviene proteger un poco las hojas del sol fuerte del mediodía.
Esta planta tropical ha de estar siempre húmeda; si en invierno desciende la temperatura, disminuya la cantidad de agua para compensarlo.
Durante los meses de estío, pulverice el bambú a diario con agua; no exponga la planta al sol directo hasta que no se haya secado.
Durante el período de crecimiento, abone la planta todos los meses con un fertilizante de uso comercial.
Los bambúes que crecen en macetas necesitan ser transplantados a una maceta mayor; tenga cuidado de no estropear ninguna de las raíces laterales, que son bastante vulnerables. Las plantas quedan más estables si se colocan en una maceta con sustrato de marga.
Los bambúes incluyen especies resistentes y semirresistentes; en general, y a menos que se indique lo contrario, cultívelos en un lugar protegido de las ráfagas de viento, tanto al sol como a la sombra.

miércoles, 26 de mayo de 2010

CLIANTHUS PUNICEUS “ROSEUS” (CLIANTHUS PUNICEUS “ROSEUS”)


Esta variedad cultivada no es tan frecuente como la de flores escarlata; las flores de 7,5 centímetros del clianthus puniceus roseus son rosadas.
La especie es originaria de Nueva Zelanda, por lo que solamente puede ser cultivada en el exterior en zonas cálidas.
Probablemente sea más seguro utilizarla como planta de invernadero o incluso, en sus primeros años, como planta de interior, si se le proporciona el soporte necesario (lo ideal es una espaldera), puede servir de pantalla viviente en una estancia grande y que goce de una buena iluminación.
En ambientes fríos es muy posible que la clianthus puniceus roseus llegue a perder buena parte de su follaje; no obstante, los ejemplares de interior suelen conservar más hojas que los silvestres y auque la planta no esté en flor, su follaje es muy bonito y llamativo.
La temperatura mínima invernal que puede tolerar la clianthus puniceus roseus es de 10º C; para que no se vean dañados por las heladas, los ejemplares cultivados al aire libre deben situarse junto a una pared orientada a mediodía o a poniente. En verano, si la temperatura sobrepasa los 24º C, será necesario que los ejemplares de interior estén bien ventilados.
Cultive la clianthus puniceus roseus a pleno sol; en verano, las plantas de invernadero crecerán mejor si están ligeramente sombreadas.
Riéguela copiosamente y deje que la superficie del sustrato se seque antes de volver a hacerlo; en invierno, a medida que desciende la temperatura, disminuya el aporte hídrico.
Esta planta de clima templado no necesita ninguna clase de humedad adicional.
Durante la época de crecimiento, abone mensualmente las plantas cultivadas en contenedores con un fertilizante adecuado, a mitad de la dosis.
Dado que las raíces de la clianthus puniceus roseus son delicadas, hay que transplantarla con cuidado. Transplante los ejemplares muy apretados a comienzos de primavera, utilizando un sustrato margoso y muy permeable.
En primavera, para que la planta crezca más tupida, elimine los ápices de crecimiento. Tomando esquejes en verano, le será fácil disponer de plantas nuevas que tardarán 2 o 3 años en florecer; dado que esta planta tiene una vida notablemente corta (2 o 3 años), es aconsejable tomar la precaución de enraizar esquejes.

viernes, 21 de mayo de 2010

VESTIA FOETIDA (VESTIA FOETIDA)

Aunque parece una fucsia de flores color limón, esta inusual planta de invernadero pertenece a la misma familia que las tomateras solanáceas. Como planta de interior, la vestia foetida debe situarse lejos de los lugares de paso, ya que al más mínimo roce sus brillantes hojas perennes despiden un olor muy desagradable. Desde comienzos de primavera a mediados de verano, produce gran abundancia de hermosas flores tubulares de color amarillo limón que quedan realzadas por el verde oscuro del follaje; van seguidas de pequeños frutos amarillos. Tanto en el jardín como en el invernadero, esta planta chilena debe cultivarse en sitios poco frecuentados; en zonas cálidas puede utilizarse como arbusto de pared, siempre que esté orientada al sur o al sudeste. Si sus raíces están bien afianzadas, aunque las heladas la destruyan, conseguirá rebrotar a partir de las raíces.
En regiones frías, esta planta debe cultivarse al abrigo de las heladas, en un invernadero sin calefacción, con temperaturas mínimas invernales de 0 a 5º C, o en el exterior en zonas más cálidas. Bajo el calor estival, los ejemplares de invernadero deberán estar bien ventilados.
La vestia foetida crecerá mejor si es cultivad a pleno sol. Durante la época de crecimiento, riegue esta planta generosamente y vuelva a hacerlo tan pronto como la superficie del sustrato comience a secarse; en verano, cuando haga calor, tendrá que regar copiosamente los ejemplares cultivados en macetas. En invierno, cuando las temperaturas sean más frescas, deberá reducir los riegos.
Esta especie chilena no necesita ninguna clase de humedad adicional.
Durante la época de crecimiento, abone mensualmente las plantas cultivadas en contenedores. En primavera, aplique a las plantas permanentes de arriates un fertilizante general.
Transplante en primavera los ejemplares demasiado apretados, utilizando un sustrato permeable a base de marga; si se trata de ejemplares de gran tamaño, recórtelos o plántelos en el jardín.
Esta planta puede reproducirse fácilmente a partir de sus semillas, muy abundantes: siémbrelas bajo cristal, en invierno, y al otoño siguiente las plantas ya estarán bastante crecidas.

martes, 11 de mayo de 2010

ALOCASIA (ALOCASIA SANDERIANA)


Esta original planta de interior crece anualmente a partir de rizomas (tallos que crecen horizontalmente sobre la superficie del suelo, aunque en algunas plantas son subterráneos). Procede de Filipinas y presenta hojas de un atractivo color verde casi metálico, con bordes blancos. Las nervaduras son de color blanco brillante y el envés presenta una broncínea tonalidad púrpura. Las hojas surgen en el extremo de los erguidos tallos desnudos. Aunque de vida breve, es una excelente planta de interior, que necesita un ambiente cálido.
La alocasia necesita una temperatura mínima de 15º C. Recuerde que es una planta tropical y, para crecer vigorosa y fuerte, necesita condiciones ambientales semejantes a las de su hábitat natural.
Sitúe la planta en la semisombra y proteja las hojas de la luz directa del sol.
Riéguela regularmente, para mantener las condiciones de humedad necesarias para su crecimiento. No anegue la tierra.
El nivel de humedad debe ser elevado y adecuado a la temperatura. Aumente el grado de humedad si las temperaturas son altas. Pulverice periódicamente la planta con agua y coloque la maceta sobre una bandeja con bolitas de arcilla expandida.
No es necesario abonarla, ya que los rizomas se plantan en tierra nueva al principio de cada temporada.
Utilice tierra de buen drenaje. Plante los rizomas en primavera y protéjalos de la luz directa del sol. Al final de la temporada de crecimiento, ponga a secar los rizomas y guárdelos durante el invierno en sitio seco.
Obtenga nuevos ejemplares de alocasia en primavera, plantando los rizomas. Si el nivel de humedad es bajo, las hojas se volverán secas y quebradizas. Los rizomas se pudren si los riega demasiado. Regar a menudo con poco agua.

lunes, 10 de mayo de 2010

BEAUCARNEA (BEAUCARNEA RECURVATA)


Esta planta de curioso aspecto procede de las regiones áridas de México y Texas. Con el tiempo, el tronco gana en altura y desarrolla un penacho de finas hojas serpenteantes, que llegan a medir hasta 1,2 metros de longitud. Las hojas son perennes, pero son reemplazadas a medida que la planta crece. Subsisten durante largo tiempo, aun cuando se hayan oscurecido y parezcan muertas. La base o “pie de elefante” de la planta es en realidad un órgano de almacenamiento de agua. En ocasiones la beaucarnea se clasifica, además de cómo planta de hoja, como suculenta. Su altura máxima puede alcanzar los 10 metros; pero en interiores crece tan lentamente –menos de 2,5 centímetros al año-, que este crecimiento rara vez llega a ser un problema.
La beaucarnea tolera temperaturas mínimas de 7º C, pero el margen óptimo se sitúa entre los 10º C, en invierno, y los 21º C en verano.
Por ser una planta que crece en campo abierto, la principal necesidad de la beaucarnea es disponer de mucha luz. Le gusta estar al sol, aunque también crece con una buena luz indirecta.
Riéguela bien durante toda la estación de crecimiento (hasta 3 veces por semana en verano) y mantenga húmeda la tierra. En invierno, deje que la tierra se seque casi por completo entre riegos. La sequedad no suele matar a la planta, pero lo importante es ofrecerle agua suficiente para que el tronco no se resienta.
Como sucede con la mayoría de las suculentas, no es necesario mantener un nivel elevado de humedad. Si hace mucho calor, conviene pulverizar con agua la planta, para evitar que las puntas de la planta se marchiten. Protéjala de la luz directa del sol cuando las hojas estén húmedas.
Transplántela sólo cuando parezca ahogarse en el tiesto. A esta planta no le gustan los cambios y se siente bien aunque no tenga demasiado espacio para las raíces. Utilice tierra de marga de buen drenaje y evite dejar las raíces expuestas al aire durante mucho tiempo. En vivero encontrará a la venta plantas pequeñas.
Dentro del margen de temperaturas indicado, esta planta es ideal para el patio o la terraza en verano. Para una mayor flexibilidad, coloque las plantas en recipientes móviles.

lunes, 26 de abril de 2010

RADERMACHERIA (RADERMACHERIA SINICA)


La Radermacheria es una planta arbórea perenne, de atrayente aspecto, originaria de China. Su introducción en el mercado europeo de las plantas de interior es relativamente reciente. De rápido crecimiento, es ideal para un ambiente espacioso. En su ambiente natural, llega a convertirse en un arbolito, por lo que tendrá que prever la posibilidad de deshacerse de un ejemplar demasiado grande o podarlo radicalmente para que conserve unas dimensiones manejables. Las brillantes hojas de esta planta toleran la calefacción central y desprenden un suave aroma que, sin embargo, no siempre gusta a todos.
La Radermacheria crece muy bien en un ambiente con temperaturas moderadas, de entre 10º C y 15º C.
Colóquela en un sitio donde tenga buena luz natural o sombra parcial. Un recibidor amplio es el emplazamiento ideal para esta planta.
Riéguela moderadamente durante todo el año; sus necesidades de agua varían según el ambiente en que crezca, si es seco o soleado o excesivamente húmedo.
La humedad no es un problema para la radermacheria, que tolera incluso la calefacción central.
Abónela cada 15 días, desde la primavera hasta finales del verano, con un fertilizante para plantas de hoja. No la abone en exceso, pues se trata de una planta de vigoroso crecimiento.
Transplántela siempre que sea necesario, utilizando turba, muy adecuada para estas plantas.
Lave las hojas bajo la ducha, con agua templada y déjela secar antes de devolverla a su sitio original.