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jueves, 29 de julio de 2010

VERDOLAGA (PORTULACA GRANDIFLORA)

verdolaga

Esta bonita planta anual originaria de Brasil es muy fácil de cultivar. Las suculentas y lanceoladas hojas quedan casi ocultas entre la masa de flores, que aparecen desde el verano hasta principios del otoño y se abren cuando el día es soleado; si el cielo está cubierto o si la planta crece en un sitio poco iluminado, las flores permanecerán obstinadamente cerradas, reduciendo a la nada la belleza de la planta. Existen variedades de flores simples y dobles en toda una gama de colores, desde el blanco hasta el escarlata, pasando por el amarillo pálido, el amarillo dorado, el melocotón, el rosa y el carmín. Cultive esta planta en un cantero del patio, en grandes recipientes, o en una maceta colgante, que contribuirá a realzar su belleza natural.
Esta planta no tolera las heladas. Si el ambiente es cálido, crecerá especialmente bien. Las semillas de esta planta necesitan una temperatura de unos 21-30º C para poder germinar. La verdolaga necesita mucha luz. Si la coloca al sol, obtendrá como recompensa una hermosa masa de coloreadas flores.
Riéguela periódicamente. Las hojas suculentas pueden conservar humedad suficiente para mantener la salud de la planta, pero los riegos periódicos asegurarán la producción de flores. Los ejemplares bien desarrollados necesitan mucha agua, ya que tienen un extenso sistema radicular.
Esta resistente planta anual no tiene exigencias especiales de humedad.
Por ser anual, no es necesario abonarla, siempre que crezca en tierra nueva. Aun así, esta planta tolera los suelos pobres.
Tampoco es preciso transplantarla, por su carácter de anual. Siembre superficialmente las semillas, bajo una cubierta de cristal, a principios de la primavera. No tape las semillas, ya que necesitan luz para germinar. La germinación se produce en un plazo de 14 a 21 días si el margen de temperaturas es el adecuado. Siembre las plantitas en el exterior una vez que se vayan las heladas.
Las plantas que crecen al aire libre suelen reproducirse con sus propias semillas. Las plántulas se pueden transplantar fácilmente.

domingo, 4 de julio de 2010

PLANTA DEL AIRE (TILANDSIA CYANEA)


En verano, esta planta produce una singular espiga floral de forma ovalada de color rojizo azulado; mide unos 25 centímetros de altura y sirve de base para las flores de tonos entre azul y púrpura. Las estrechas y curvadas hojas, de color verde grisáceo, parecen briznas de hierba. A diferencia de sus parientes, las plantas aerófitas, esta planta del aire crece bien en la tierra. Aun así, es de naturaleza epífita y queda muy bien en una cesta colgante.
Proporciónele una temperatura mínima nocturna de 10º C, aunque 16º C es lo ideal. Prefiere los ambientes cálidos y tolera sin problemas temperaturas superiores a los 21º C durante la temporada estival.
Esta planta del aire necesita mucha luz indirecta, pero no soporta los rayos del sol.
Riéguela copiosamente durante el período de crecimiento, tratando de mantener la tierra húmeda.
En verano, pulverícela con agua una vez al día, evitando que la espiga quede demasiado mojada. No aplique este tratamiento si piensan que pasarán más de dos horas antes de que se seque.
Durante el período de crecimiento activo, abónela una vez al mes, con la mitad de la dosis de fertilizante indicada.
Cultívela en una mezcla de dos partes de musgo de turbera, una parte de tierra de marga libre de cal y una parte de arena gruesa, o bien en una combinación a partes iguales de turba y arena. Rellene con trozos de tiesto los 5 centímetros inferiores de la maceta.
Cuando la abone, ponga un poco de fertilizante en el agua de las pulverizaciones y aplíquela como fertilizante foliar.


COMENTARIOS

francisco dijo...:
8 de julio de 2010 03:50

Gracia Montse y gracia a este mundo de internet podemos encontrar la respuestas que nesecitamos, no toda pero casi....

Montse dijo...:
7 de julio de 2010 12:24

Francisco, que bien que expliques la forma de mantener las plantas en buen estado y los cuidados que necesitan.
Yo tuve esta Tillandsia hace dos años y se acabó muriendo por tenerla al sol. Me explicaron que era de interior y nada más, pero con el aire acondicionado del verano se empezó a poner fea así que la saqué al exterior ¡menuda ocurrencia!. Si entonces huviera tenido tus explicaciones, eso no me habría pasado.
Un abrazo.

viernes, 25 de junio de 2010

MARGARITA DEL TRANSVAAL (GERBERA JAMESONII)

margarita del transvaal

Vistosa planta perenne originaria del Transvaal (Sudáfrica), la gerbera o margarita del Transvaal es muy adecuada como elemento decorativo para interiores, aunque también se puede situar en el balcón o en el patio cuando no haya riesgo de heladas. Las grandes flores, parecidas a las margaritas, se pueden conseguir en una amplia gama de colores, así como en variedades dobles o simples. Esta planta florece durante casi todo el verano. Es preciso protegerla del frío durante el invierno y trasladar al interior los ejemplares que se encuentren en la terraza antes de que hayan llegado las heladas.
La margarita del Transvaal tolera un mínimo de 8º C y, con buen ventilación, un máximo de 21º C. Una terraza protegida, orientada al sur, será el emplazamiento ideal para ofrecer a la planta la temperatura necesaria.
Al aire libre puede situarla a pleno sol. En cambio, dentro de casa, debe protegerla del resplandor del mediodía, ya que las temperaturas podrían exceder las recomendadas.
Deje que la tierra se seque ligeramente entre riegos, pero trate de mantenerla húmeda durante la estación de crecimiento. Si las temperaturas son bajas, reduzca la cantidad de agua. Desde finales del otoño hasta principios de la primavera, riegue esta planta sólo lo suficiente para que no se seque.
El nivel de humedad sólo es importante si las temperaturas superan el máximo recomendado de 21º C. Por lo general, es aconsejable tratar de reducir la temperatura, ya que las aterciopeladas hojas de esta planta toleran mal la humedad y pueden contraer la infección fúngica denominada botritis.
Abónela cada quince días durante la estación de crecimiento con un fertilizante a la mitad de la dosis recomendada.
Transplántela en primavera empleando tierra de marga de buen drenaje. También puede dividir los ejemplares más grandes en macetas separadas.
No aplique sustancias abrillantadoras a las hojas, pues podrían aparecer manchas antiestéticas. Tampoco las limpie con un paño húmedo. Elimine el polvo con un pincelito con fuelle de los que utilizan los fotógrafos.

jueves, 3 de junio de 2010

CICA (CYCAS REVOLUTA)


Estas plantas tolerantes y de aspecto poco habitual constituyen una fácil alternativa a las palmeras originarias de China y Japón; en su ambiente natural pueden alcanzar 3 metros de altura, aunque los ejemplares cultivados en macetas raramente superan el metro y medio. De la cima del robusto tronco surge un abanico de grandes hojas arqueadas, formadas por finísimas hojitas de extremos aguzados, cada una de las cuales puede medir hasta 15 centímetros de longitud. Los ejemplares pueden ser de pie masculino o femenino. Para que crezcan las semillas, de color escarlata, es necesario cultivar una planta de cada pie y polinizar manualmente las flores en otoño.
Esta especie de cica es ideal para un ambiente fresco, donde crecerá lentamente, manteniéndose por debajo de los 60 centímetros de altura durante un par de años.
La cica requiere una temperatura mínima de unos 10º C, con una óptima durante el día en torno a los 21º C. Es preciso proteger la planta de las corrientes de aire.
La luz debe ser brillante pero indirecta; las galerías acristaladas pueden resultar demasiado luminosas en verano, por lo que será preciso trasladar la planta.
Riegue abundantemente y luego deje que la tierra se seque casi por completo antes de volver a regar. Disminuya los riegos en invierno y evite siempre los excesos.
Esta planta no necesita un ambiente especialmente húmedo. Si la atmósfera es muy seca y calurosa, las pulverizaciones ocasionales con agua pueden resultar benéficas. Hágalo preferentemente por la mañana.
Abone las plantas desarrolladas cada dos meses, entre primavera y mediados del verano. En el caso de los ejemplares recién transplantados, no aplique abono durante un año.
Transplante a principios de la primavera, utilizando tierra de marga con arena.
Puede obtener nuevas plantas a partir de los “hijuelos” que aparecen al pie de la planta madre. Córtelos con un cuchillo afilado y plántelos en tierra de marga con arena.

viernes, 28 de mayo de 2010

NERTERA (NERTERA GRANADENSIS)


Esta planta perenne y rastrera produce drupas de color anaranjado brillante, parecidas a abalorios, que aparecen a finales del otoño. Esta pequeña y vistosa especie queda muy bien en arreglos mixtos. Su delicado follaje forma masas compactas de pequeñas hojas y contrasta con la infinidad de diminutas flores de color blanco verdoso que aparecen a principios del verano, seguidas por los frutos decorativos, que a menudo se mantienen durante unos dos meses. Cultívela en un recipiente poco profundo, donde su sistema radicular no se sienta agobiado por el exceso de tierra, y colóquela en algún sitio donde pueda disfrutar de sus diminutos detalles.
Esta planta soporta temperaturas de hasta 10º C, y prefiere condiciones más frescas en invierno. Si la temperatura supera los 15º C, proporciónele ventilación, pero siempre sin corrientes de aire. Un calor excesivo puede repercutir adversamente en la formación de frutos.
Aunque soporta un poco de sombra, la mejor producción de frutos se consigue tras pasar una temporada en un lugar con buena luz indirecta.
Riéguela abundantemente y espere a que la superficie de la tierra se seque entre un riego y el siguiente. Procure que los tallos y las hojas no se mojen, ya que podrían pudrirse. Las plantas adultas necesitan mucho agua durante el verano.
No requiere humedad adicional, y le desagrada tener las hojas húmedas.
En verano, añada un poco de fertilizante entre dos riegos consecutivos; como se transplanta una vez al año, es muy conveniente que el sustrato esté bien abonado a fin de que la planta siga creciendo.
Divida la planta cada primavera. Los ejemplares adultos de nertera adquieren un aspecto bastante desgarbado. Utilice un sustrato con buen drenaje. También puede tratarla como una plana anual.
Introduzca grava fina de horticultor debajo del follaje para impedir el exceso de humedad y evitar que se pudra.

martes, 25 de mayo de 2010

ATRAPAMOSCAS (DIONAEA MUSCIPULA)


El atrapamoscas es una planta perenne que se desarrolla en forma de roseta. Esta planta insectívora es buena para el principiante, pero asegúrese de que compra una cultivada en casa, pues en su entorno natural la especie está amenazada. La roseta se compone de seis o más hojas, que presentan los bordes del limbo laciniados. La trampa de la planta radica en los “párpados” cuyo interior es de color rosado, con tres cerditas excitables: el mecanismo se activa cuando un insecto se posa sobre la hoja y toca una de estas cerdas. Inmediatamente la hoja se cierra y el insecto capturado es digerido por las enzimas que secretan multitud de pequeñas glándulas. Cada trampa captura unas cuatro víctimas antes de morir. A finales de la primavera aparecen las características florecillas blancas en la parte superior de la planta; esto hace que se reduzca la posibilidad de que se coman los polinizadores.
En invierno, el atrapamoscas no tolera condiciones de excesivo calor. Resiste temperaturas casi heladas: si la mantiene a un mínimo de 3º C sobrevivirá el período de reposo invernal. Si la temperatura excede los 10º C, obtendrá especimenes pobres, pues las temperaturas frescas son esenciales para el letargo. Las semillas germinan a temperaturas entre 21 y 26º C.
Sitúela casi todo el año en un lugar en el que reciba abundante iluminación directa: gire la maceta de vez en cuando para que le dé el sol por todos lados y así obtener un crecimiento uniforme. La trampa adquirirá un tono rojo intenso si crece con buena luz. En verano es conveniente protegerla de la luz directa demasiado intensa.
Esta especie no plantea problemas especiales a la hora de regar. Durante la estación de crecimiento, sumerja la maceta en un recipiente con agua blanda libre de cal.
El riego le proporcionará al atrapamoscas casi toda la humedad que necesita. Si la temperatura supera la recomendada, ponga la planta en un lugar ventilado, pero a salvo de las corrientes de aire. Esta planta requiere un ambiente húmedo, por lo que no es aconsejable cultivarla en viviendas con calefacción.
Estas plantas obtienen el abono de sus presas. No abone nunca las plantas carnívoras, pues se les puede estropear la raíz, deformar las hojas o incluso provocar la muerte.
Transplante cada dos o tres primaveras, o cuando haya crecido mucho: utilice una maceta mediana y una mezcla a partes iguales de turba con musgo y arena gruesa. No utilice una mezcla de tierra, pues las necesidades de la planta son muy específicas.
La turba rubia (“sphagnum”), extendida sobre la tierra, contribuirá a mantener un alto grado de humedad, y en ella germinarán las semillas.

lunes, 24 de mayo de 2010

HEMIONITIS (HEMIONITIS ARIFOLIA)


Las alargadas hojas de color verde oscuro y 5 a 13 centímetros de longitud presentan una superficie suave y de la consistencia del cuero. Las plantas adultas producen hojas fértiles y estériles. Las segundas crecen sobre tallos cortos, mientras que las primeras presentan en el haz una red de esporangios (formaciones donde se encuentran las esporas) de color rojo oxidado.
La hemionitis necesita temperaturas por encima de los 15º C. Las condiciones óptimas se alcanzan cuando la media nocturna es de 17º C y la media diurna se sitúa entre los 24 y los 26º C.
Colóquela en una posición con mucha luz indirecta o luz directa filtrada, para imitar su hábitat natural.
La tierra debe estar húmeda, pero nunca anegada. Si la temperatura desciende por debajo de la gama óptima, deja que la tierra se seque superficialmente antes de volver a regar.
Este helecho necesita un elevado nivel de humedad. Si crece en una maceta, pulverícelo diariamente con agua templada, libre de cal, y coloque el recipiente sobre un platillo con arcilla expandida que retenga la humedad.
Abone los ejemplares desarrollados dos veces al año (en primavera y verano), con un fertilizante a la mitad de la dosis.
Transplante en primavera utilizando una mezcla de tierra con marga (libre de cal), arena gruesa y musgo de turbera. Añada unas cuatro cucharadas de superfosfato de cal por cada 3.5 litros de mezcla.
Para propagar este helecho a partir de las esporas, corte una hoja cargada de esporangios. Póngala sobre papel y manténgala en seco durante unos cuantos días para que se separen las esporas. Siembre las esporas en tierra húmeda estéril, cubra el recipiente y colóquelo en un sitio con buena luz indirecta, con una temperatura entre 20 y 26º C. Pulverice con agua esterilizada. Al cabo de 2 o 3 meses aparecerán los protalos. Sepárelos cuando alcancen unos 6 milímetros de altura. Al cabo de nueve meses aparecerán los helechos propiamente dichos.

lunes, 17 de mayo de 2010

BANANERO COMÚN (MUSA x PARADISIACA)

Las grandes proporciones de la familia de los bananeros los convierten en plantas para ambientes espaciosos. Incluso en la variedad enana (Musa x paradisiaca “Dwarf Cavendish”) alcanza los 2 metros de altura, pero ésta tiene la ventaja de producir frutos (y flores) con más facilidad que las otras variedades. Las flores son de un amarillo sucio con manchas púrpuras y aparecen entre brácteas rojizas, en el extremo de un tallo colgante. Cuando las flores se marchitan, caen las brácteas y aparecen los frutos, curvados hacia arriba.
La temperatura invernal no debe ser inferior a los 18º C. El calor estival es aceptable, pero la planta necesitará ventilación si la temperatura supera los 21º C.
Esta planta tolera una amplia gama de niveles de luz, desde el pleno sol hasta la semisombra. Sin embargo, la intensa luz del mediodía en verano puede quemar las hojas jóvenes.
Una planta bien desarrollada necesita mucha agua durante toda la estación de crecimiento. Riéguela abundantemente cuando observe que los 4 centímetros superiores de la tierra se han quedado secos. Asegúrese asimismo de que los niveles inferiores permanecen siempre húmedos.
Coloque la maceta sobre una bandeja con arcilla expandida. Recuerde eliminar periódicamente las algas que se forman. Durante la estación de crecimiento, cuando haga calor, pulverice a menudo las hojas con agua, pero compruebe que estén secas antes de ponerlas al sol.
Abone esta planta cada 2 o 3 semanas, durante la época de crecimiento, con un fertilizante especial para plantas ornamentales.
En los ejemplares de mayor tamaño será siempre preferible que sustituya la capa superior de tierra por tierra fresca. Transplante los ejemplares más pequeños en primavera y, si se trata de ejemplares jóvenes, dos veces al año. Utilice tierra de marga con buen drenaje, que contenga humus incorporado. Emplee abonos orgánicos esterilizados, que por tanto no transmiten enfermedades.
Las hojas de esta planta parecen robustas, pero se desgarran fácilmente con los golpes o si el aire es demasiado seco. Límpielas pasando un paño húmedo por la superficie, mientras las sujeta por debajo con la palma de la otra mano. No utilice sustancias abrillantadoras.

domingo, 16 de mayo de 2010

PLANTA DE ALUMINIO (PILEA CADIEREI)


La planta de aluminio es ideal para las personas que no tienen “mano” para las plantas. De la misma familia que la ortiga común, requiere pocos cuidados, es muy bonita y se adapta bien a casi todas las situaciones en el hogar. Si al final del año no presenta buen aspecto, siempre es posible comprar otra al principio de la primavera. La mayoría de los jardineros hacen trampa y colocan varios esquejes en la misma maceta; de esta forma, la planta tiene una apariencia agradable y frondosa.
Las hojas ovaladas miden unos 7 centímetros de longitud y son de color verde oscuro con manchas plateadas. La variedad “Minima” es la más compacta.
La temperatura invernal óptima para esta planta es de 18º C. Puede tolerar una mínima de 10º C, pero su aspecto se resentirá. La gama ideal se sitúa entre los 24 y los 27º C. Esta planta no soporta las corrientes de aire y sus hojas se ennegrecerán si pasa frío.
Protéjala de la luz directa del sol. Una buena iluminación indirecta o filtrada asegurará el crecimiento de la planta.
Cuando el sistema radicular está bien establecido, la planta de aluminio necesita agua en abundancia. Los esquejes plantados en primavera estarán bien enraizados para principios del verano, por lo que los riegos deberán incrementarse en consecuencia. Reduzca la cantidad de agua a principios del otoño. Deje siempre que la superficie de la tierra se seque antes de volver a regar y evite el exceso de agua en invierno.
Durante la estación de crecimiento, esta planta necesita niveles elevados de humedad. Coloque la maceta sobre una bandeja con arcilla expandida y mantenga la bandeja llena de agua.
Abone los ejemplares desarrollados, cada pocos meses, utilizando un fertilizante a la mitad de la dosis. Las plantas recién transplantadas no deben abonarse durante unas seis semanas.
El transplante no suele ser necesario, ya que las plantas se utilizan para producir esquejes a la temporada siguiente. Siembre las plántulas en tierra de marga con buen drenaje. Corte los esquejes desde finales de la primavera hasta mediados del verano. Enraizarán fácilmente y se convertirán en bonitos ejemplares la temporada siguiente.
Pode los extremos tiernos durante todo el verano; de esta forma, la planta conservará su aspecto frondoso. Además, podrá utilizar el material podado para obtener nuevas plantitas.