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lunes, 21 de junio de 2010

SARRACENIA LEUCOPHYLLA (SARRACENIA LEYCOPHYLLA)


De entre todas las plantas carnívoras, la sarracenia leucophylla es la que presenta un aspecto más extravagante. Las “jarras” de esta planta pueden alcanzar hasta 1’2 metros de altura. Las flores, de unos 10 centímetros de ancho y de color púrpura rojizo, recuerdan por su forma a los radios de un parasol.
Las sarracenias desarrollan dos tipos de hoja: las carnívoras, o “jarras”, y las no carnívoras. Si las condiciones de cultivo son las adecuadas, las hojas carnívoras crecen a lo largo de todo el verano; después serán sustituidas por las no carnívoras, perennes, parecidas a correas.
Las jarras son impresionantes: la parte inferior es de color verde fuerte, que se desvanece gradualmente hasta alcanzar casi el blanco a medida que el cuello va adquiriendo la forma de vaso. Las partes más pálidas, de bordes rizados, muestran venas de color púrpura intenso entrecruzadas. Los insectos que se detienen sobre la parte superior de la hoja se sienten atraídos hacia su interior por las vistosas venas y por el olor a néctar. Escaparse resulta imposible: las paredes de la jarra, verticales y resbaladizas, así como las vellosidades internas, orientadas hacia abajo, forman una barrera que impide la retirada. El insecto cae finalmente en el néctar, donde unas enzimas digestivas lo convierten en alimento para la planta; se cree que el néctar es intoxicante, así que la muerte se produce sin dolor.
Las sarracenias son en general buenas plantas de interior, pero, en invierno, les desagrada las temperaturas superiores a los 15º C. Las mejores temperaturas invernales se sitúan en torno a los 5º C; esta especie es menos tolerante al frío que su pariente próximo la sarracenia purpúrea. Procúrele un período de latencia: una temperatura invernal superior a los 15º C ocasionará probablemente que el crecimiento del año siguiente sea poco vigoroso. Durante el resto del año, esta planta crecerá bien con temperaturas en torno a los 10º C.
Coloque a la sarracenia leucophylla en un sitio con buena luz, pero indirecta; gira la maceta periódicamente para asegurarle a la planta una distribución uniforme de la luz. Los niveles de luz insuficiente impedirán la producción de hojas carnívoras: procúrele ocho horas de luz diarias. Proteja del sol la parte superior de las “jarras”, ya que las gotas de néctar pueden intensificar la acción de los rayos solares.
Mantenga el sustrato húmedo durante el período de crecimiento activo: sumerja la maceta en un recipiente que contenga 2’5 centímetros de agua no calcárea. Durante el período de reposo invernal, riéguela lo justo para mantener el sustrato húmedo, quizá una o dos veces al mes. No la riegue desde arriba y no llene nunca las “jarras” con agua.
El alto nivel de humedad que precisa esta sarracenia le es proporcionado por el régimen de los riegos.
Las plantas carnívoras crecen en suelos muy pobres en nutrientes y se procuran el alimento que necesitan atrapando insectos; no es necesario abonar.
Transplante la sarracenia leucophylla cada 2 o 3 años, en primavera, o cuando esté muy apretada en la maceta, es decir, cuando las raíces asomen por los agujeros del drenaje de la maceta. Utilice una mezcla a partes iguales de turba musgosa y arena gruesa lavada; no use un sustrato de uso general.
Esta planta, de crecimiento alto, necesita la estabilidad que ofrece una maceta grande; la mezcla de turba de musgo y arena gruesa es también bastante pesada para asegurar que la planta no esté mal equilibrada.


COMENTARIOS:

francisco dijo...
24 de junio de 2010 13:56

Gracias Montse, la verda que el mundo de las plantas esta lleno de colores, formas y variedad, todo esto y más hace la botánica muy actractiva.

Montse dijo...
21 de junio de 2010 12:42
Es muy bonita, pero me da no sé qué eso de que sea carnívora y aunque sé que no muerde la verdad es que este tipo de plantas no acaba de gustarme.
Espléndido post, muy completo. Es un placer pasarse por aquí.
Un abrazo, Francisco Manuel.

jueves, 3 de junio de 2010

CICA (CYCAS REVOLUTA)


Estas plantas tolerantes y de aspecto poco habitual constituyen una fácil alternativa a las palmeras originarias de China y Japón; en su ambiente natural pueden alcanzar 3 metros de altura, aunque los ejemplares cultivados en macetas raramente superan el metro y medio. De la cima del robusto tronco surge un abanico de grandes hojas arqueadas, formadas por finísimas hojitas de extremos aguzados, cada una de las cuales puede medir hasta 15 centímetros de longitud. Los ejemplares pueden ser de pie masculino o femenino. Para que crezcan las semillas, de color escarlata, es necesario cultivar una planta de cada pie y polinizar manualmente las flores en otoño.
Esta especie de cica es ideal para un ambiente fresco, donde crecerá lentamente, manteniéndose por debajo de los 60 centímetros de altura durante un par de años.
La cica requiere una temperatura mínima de unos 10º C, con una óptima durante el día en torno a los 21º C. Es preciso proteger la planta de las corrientes de aire.
La luz debe ser brillante pero indirecta; las galerías acristaladas pueden resultar demasiado luminosas en verano, por lo que será preciso trasladar la planta.
Riegue abundantemente y luego deje que la tierra se seque casi por completo antes de volver a regar. Disminuya los riegos en invierno y evite siempre los excesos.
Esta planta no necesita un ambiente especialmente húmedo. Si la atmósfera es muy seca y calurosa, las pulverizaciones ocasionales con agua pueden resultar benéficas. Hágalo preferentemente por la mañana.
Abone las plantas desarrolladas cada dos meses, entre primavera y mediados del verano. En el caso de los ejemplares recién transplantados, no aplique abono durante un año.
Transplante a principios de la primavera, utilizando tierra de marga con arena.
Puede obtener nuevas plantas a partir de los “hijuelos” que aparecen al pie de la planta madre. Córtelos con un cuchillo afilado y plántelos en tierra de marga con arena.

martes, 25 de mayo de 2010

ATRAPAMOSCAS (DIONAEA MUSCIPULA)


El atrapamoscas es una planta perenne que se desarrolla en forma de roseta. Esta planta insectívora es buena para el principiante, pero asegúrese de que compra una cultivada en casa, pues en su entorno natural la especie está amenazada. La roseta se compone de seis o más hojas, que presentan los bordes del limbo laciniados. La trampa de la planta radica en los “párpados” cuyo interior es de color rosado, con tres cerditas excitables: el mecanismo se activa cuando un insecto se posa sobre la hoja y toca una de estas cerdas. Inmediatamente la hoja se cierra y el insecto capturado es digerido por las enzimas que secretan multitud de pequeñas glándulas. Cada trampa captura unas cuatro víctimas antes de morir. A finales de la primavera aparecen las características florecillas blancas en la parte superior de la planta; esto hace que se reduzca la posibilidad de que se coman los polinizadores.
En invierno, el atrapamoscas no tolera condiciones de excesivo calor. Resiste temperaturas casi heladas: si la mantiene a un mínimo de 3º C sobrevivirá el período de reposo invernal. Si la temperatura excede los 10º C, obtendrá especimenes pobres, pues las temperaturas frescas son esenciales para el letargo. Las semillas germinan a temperaturas entre 21 y 26º C.
Sitúela casi todo el año en un lugar en el que reciba abundante iluminación directa: gire la maceta de vez en cuando para que le dé el sol por todos lados y así obtener un crecimiento uniforme. La trampa adquirirá un tono rojo intenso si crece con buena luz. En verano es conveniente protegerla de la luz directa demasiado intensa.
Esta especie no plantea problemas especiales a la hora de regar. Durante la estación de crecimiento, sumerja la maceta en un recipiente con agua blanda libre de cal.
El riego le proporcionará al atrapamoscas casi toda la humedad que necesita. Si la temperatura supera la recomendada, ponga la planta en un lugar ventilado, pero a salvo de las corrientes de aire. Esta planta requiere un ambiente húmedo, por lo que no es aconsejable cultivarla en viviendas con calefacción.
Estas plantas obtienen el abono de sus presas. No abone nunca las plantas carnívoras, pues se les puede estropear la raíz, deformar las hojas o incluso provocar la muerte.
Transplante cada dos o tres primaveras, o cuando haya crecido mucho: utilice una maceta mediana y una mezcla a partes iguales de turba con musgo y arena gruesa. No utilice una mezcla de tierra, pues las necesidades de la planta son muy específicas.
La turba rubia (“sphagnum”), extendida sobre la tierra, contribuirá a mantener un alto grado de humedad, y en ella germinarán las semillas.

lunes, 24 de mayo de 2010

HEMIONITIS (HEMIONITIS ARIFOLIA)


Las alargadas hojas de color verde oscuro y 5 a 13 centímetros de longitud presentan una superficie suave y de la consistencia del cuero. Las plantas adultas producen hojas fértiles y estériles. Las segundas crecen sobre tallos cortos, mientras que las primeras presentan en el haz una red de esporangios (formaciones donde se encuentran las esporas) de color rojo oxidado.
La hemionitis necesita temperaturas por encima de los 15º C. Las condiciones óptimas se alcanzan cuando la media nocturna es de 17º C y la media diurna se sitúa entre los 24 y los 26º C.
Colóquela en una posición con mucha luz indirecta o luz directa filtrada, para imitar su hábitat natural.
La tierra debe estar húmeda, pero nunca anegada. Si la temperatura desciende por debajo de la gama óptima, deja que la tierra se seque superficialmente antes de volver a regar.
Este helecho necesita un elevado nivel de humedad. Si crece en una maceta, pulverícelo diariamente con agua templada, libre de cal, y coloque el recipiente sobre un platillo con arcilla expandida que retenga la humedad.
Abone los ejemplares desarrollados dos veces al año (en primavera y verano), con un fertilizante a la mitad de la dosis.
Transplante en primavera utilizando una mezcla de tierra con marga (libre de cal), arena gruesa y musgo de turbera. Añada unas cuatro cucharadas de superfosfato de cal por cada 3.5 litros de mezcla.
Para propagar este helecho a partir de las esporas, corte una hoja cargada de esporangios. Póngala sobre papel y manténgala en seco durante unos cuantos días para que se separen las esporas. Siembre las esporas en tierra húmeda estéril, cubra el recipiente y colóquelo en un sitio con buena luz indirecta, con una temperatura entre 20 y 26º C. Pulverice con agua esterilizada. Al cabo de 2 o 3 meses aparecerán los protalos. Sepárelos cuando alcancen unos 6 milímetros de altura. Al cabo de nueve meses aparecerán los helechos propiamente dichos.

martes, 11 de mayo de 2010

ALOCASIA (ALOCASIA SANDERIANA)


Esta original planta de interior crece anualmente a partir de rizomas (tallos que crecen horizontalmente sobre la superficie del suelo, aunque en algunas plantas son subterráneos). Procede de Filipinas y presenta hojas de un atractivo color verde casi metálico, con bordes blancos. Las nervaduras son de color blanco brillante y el envés presenta una broncínea tonalidad púrpura. Las hojas surgen en el extremo de los erguidos tallos desnudos. Aunque de vida breve, es una excelente planta de interior, que necesita un ambiente cálido.
La alocasia necesita una temperatura mínima de 15º C. Recuerde que es una planta tropical y, para crecer vigorosa y fuerte, necesita condiciones ambientales semejantes a las de su hábitat natural.
Sitúe la planta en la semisombra y proteja las hojas de la luz directa del sol.
Riéguela regularmente, para mantener las condiciones de humedad necesarias para su crecimiento. No anegue la tierra.
El nivel de humedad debe ser elevado y adecuado a la temperatura. Aumente el grado de humedad si las temperaturas son altas. Pulverice periódicamente la planta con agua y coloque la maceta sobre una bandeja con bolitas de arcilla expandida.
No es necesario abonarla, ya que los rizomas se plantan en tierra nueva al principio de cada temporada.
Utilice tierra de buen drenaje. Plante los rizomas en primavera y protéjalos de la luz directa del sol. Al final de la temporada de crecimiento, ponga a secar los rizomas y guárdelos durante el invierno en sitio seco.
Obtenga nuevos ejemplares de alocasia en primavera, plantando los rizomas. Si el nivel de humedad es bajo, las hojas se volverán secas y quebradizas. Los rizomas se pudren si los riega demasiado. Regar a menudo con poco agua.

lunes, 10 de mayo de 2010

BEAUCARNEA (BEAUCARNEA RECURVATA)


Esta planta de curioso aspecto procede de las regiones áridas de México y Texas. Con el tiempo, el tronco gana en altura y desarrolla un penacho de finas hojas serpenteantes, que llegan a medir hasta 1,2 metros de longitud. Las hojas son perennes, pero son reemplazadas a medida que la planta crece. Subsisten durante largo tiempo, aun cuando se hayan oscurecido y parezcan muertas. La base o “pie de elefante” de la planta es en realidad un órgano de almacenamiento de agua. En ocasiones la beaucarnea se clasifica, además de cómo planta de hoja, como suculenta. Su altura máxima puede alcanzar los 10 metros; pero en interiores crece tan lentamente –menos de 2,5 centímetros al año-, que este crecimiento rara vez llega a ser un problema.
La beaucarnea tolera temperaturas mínimas de 7º C, pero el margen óptimo se sitúa entre los 10º C, en invierno, y los 21º C en verano.
Por ser una planta que crece en campo abierto, la principal necesidad de la beaucarnea es disponer de mucha luz. Le gusta estar al sol, aunque también crece con una buena luz indirecta.
Riéguela bien durante toda la estación de crecimiento (hasta 3 veces por semana en verano) y mantenga húmeda la tierra. En invierno, deje que la tierra se seque casi por completo entre riegos. La sequedad no suele matar a la planta, pero lo importante es ofrecerle agua suficiente para que el tronco no se resienta.
Como sucede con la mayoría de las suculentas, no es necesario mantener un nivel elevado de humedad. Si hace mucho calor, conviene pulverizar con agua la planta, para evitar que las puntas de la planta se marchiten. Protéjala de la luz directa del sol cuando las hojas estén húmedas.
Transplántela sólo cuando parezca ahogarse en el tiesto. A esta planta no le gustan los cambios y se siente bien aunque no tenga demasiado espacio para las raíces. Utilice tierra de marga de buen drenaje y evite dejar las raíces expuestas al aire durante mucho tiempo. En vivero encontrará a la venta plantas pequeñas.
Dentro del margen de temperaturas indicado, esta planta es ideal para el patio o la terraza en verano. Para una mayor flexibilidad, coloque las plantas en recipientes móviles.

sábado, 8 de mayo de 2010

FICUS RASTRERO (FICUS PUMILA)


El ficus rastrero, procedente de China, es una de las plantas más difíciles de cuidar entre los miembros del género Ficus, el más conocido de los cuales es la planta del caucho (Ficus elastica). Muchas de estas plantas exudan, al ser cortadas, una especie de goma; si este material entra en contacto con la piel, es importante lavarse bien, para prevenir reacciones alérgicas. El ficus rastrero se puede cultivar como planta colgante o trepadora sobre una rejilla o en torno a un poste de musgo. En este último caso, los tallos se entrecruzan, formando una frondosa masa de vegetación, y las raíces aéreas de la planta penetran en el poste en busca de apoyo. Los ejemplares más grandes pueden cubrir fácilmente un muro y llegan a alcanzar hasta 9 metros. En las plantas adultas, las hojas son considerablemente más grandes que en las jóvenes.
El ficus rastrero tolera temperaturas de hasta 7º C, pero prefiere una gama que oscile entre 16 y 21º C.
Sitúe esta planta en un lugar con buena luz indirecta, protegida de los rayos del sol. Procure mantener la tierra apenas húmeda en todo momento; las necesidades de agua son moderadas en verano y mínimas en invierno. Las raíces de este ficus son muy propensas a la descomposición, por lo que el nivel de humedad es un factor esencial para el éxito.
Esta planta necesita una elevada humedad ambiental; la sequedad del aire la afecta mucho más que a otros ficus. Puede que sea difícil conseguir la humedad necesaria. Coloque la maceta sobre guijarros que retengan la humedad y asegúrese de que la tierra no absorbe directamente el agua de la bandeja. Mantenga los guijarros húmedos pero no empapados y coloque el tiesto sobre éstos; servirán de protección sobre la acción directa del agua.
Abone las plantas bien desarrolladas dos veces al año con un fertilizante especial para plantas de hoja.
Transplante el ficus rastrero cuando las raíces no tengan espacio para crecer, quizás una vez al año, con tierra que no sea de marga. Los ejemplares más grandes no son fáciles de transplantar, sobre todo si crecen sobre un soporte de rejilla. En este caso, elimine una capa de 4 centímetros de espesor de la tierra y sustitúyela por tierra nueva.
Pode los extremos de la planta para favorecer un desarrollo frondoso.

miércoles, 5 de mayo de 2010

LIVISTONA (LIVISTONA CHINENSIS)


Estas plantas son ideales para un conjunto de grandes proporciones, tanto en una habitación moderna como en un ambiente tradicional. Utilícelas para conseguir un efecto impresionante y procure iluminarlas bien, para aprovechar el efecto de las sombras proyectadas sobre la pared. Los ejemplares más desarrollados quedan muy bien en grandes macetas colocadas sobre el suelo e incluso los más pequeños tienen un aspecto elegante. Las aguzadas hojas pueden formar un “abanico” de 30 a 45 centímetros de diámetro incluso en plantas jóvenes de 60 a 90 centímetros de altura.
Esta planta necesita temperaturas de 16 a 24º C; el máximo de 24º C resulta ideal en verano, mientras que las temperaturas más frescas son las mejores para el invierno.
Protéjala de la acción directa del sol y colóquela en un sitio con abundante iluminación indirecta.
Mantenga la tierra húmeda en todo momento, pero procure que el tiesto no esté en contacto directo con el agua. Un buen drenaje es esencial.
En verano, la humedad ambiental debe ser elevada. Coloque el tiesto sobre una bandeja con guijarros que retengan la humedad, con cuidado para que la tierra no absorba directamente el agua. En invierno, pulverice ocasionalmente las hojas con agua, sobre todo si la habitación tiene calefacción central.
Abónela todos los meses durante la estación de crecimiento con un fertilizante especial para plantas de hoja.
Esta planta necesita tierra compacta y poco espacio para las raíces. Transplántela cuando las raíces no quepan en el tiesto. Hágalo en primavera, utilizando tierra de marga, y apisone la tierra contra las raíces.
Todas las palmeras pierden las hojas inferiores a medida que crecen. Córtelas cuando se marchiten. Si las hojas se pudren, es posible que los riegos sean excesivos.

martes, 4 de mayo de 2010

MIKANIA (MIKANIA TERNATA)



La mikania es una bonita planta colgante de rápido crecimiento. Las ocasionales flores son amarillas, a diferencia de las que presenta la más corriente mikania scandens, cuyas tonalidades se sitúan entre el rosa y el púrpura.
Esta planta se cultiva pro sus atractivas hojas, de color verde profundo por el haz y púrpura por el envés; los tallos y las nervaduras de las hojas son de color burdeos. Plántelas en macetas colgantes para obtener el mejor efecto posible y no la deje al aire libre a menos que hayan pasado definitivamente las heladas, ya que podría morir si las temperaturas fueran demasiado bajas. Como planta de interior, la mikania conserva las hojas todos los meses del invierno.
Esta delicada planta no tolera las heladas y no se desarrolla bien con temperaturas por debajo de los 7º C. El margen ideal se sitúa entre los 10 y los 16º C.
No exponga a la mikania a la acción directa del sol. Tolera la semisombra, pero recuerde girarla periódicamente para que el crecimiento sea uniforme.
Riégue a la mikania moderadamente durante toda la estación de crecimiento y reduzca más los riegos durante el resto del año.
Mantenga elevado el nivel de humedad, pero no pulverice con agua las hojas a menos que la temperatura se lo bastante elevada para garantizar un rápido secado. No ponga la planta al sol hasta que las hojas se hayan secado.
No necesitará abonarla si la transplanta periódicamente. Un exceso de fertilizantes puede afectar el color de las hojas. Transplántela anualmente en primavera, utilizando tierra de buen drenaje.
Si prefiere cultivar la mikania como trepadora, tendrá que proporcionarle algún apoyo, como cuerdas o una rejilla, para sus delicados tallos.

viernes, 30 de abril de 2010

CTENANTHE (CTENANTHE LUBBERSIANA)


Esta especie del género Ctenanthe es una bonita plata perenne. Las hojas lanceoladas y acuminadas, son de color verde en el haz, con manchas irregulares de color amarillo vivo. Miden unos 18 centímetros, y surgen en el extremo de largas varas que parecen de bambú.
Para que la planta crezca sana y vigorosa, es preciso que las temperaturas sean elevadas y uniformes: entre 15 y 21º C durante la estación de crecimiento y una temperatura mínima invernal de unos 12º C. En condiciones de frío excesivo las hojas se resienten y se vuelven más vulnerables a las enfermedades.
No la sitúe bajo la luz directa del sol en verano, porque las hojas podrían arrugarse. Una habitación orientada al norte proporcionará la luz que estaplanta necesita. Durante el invierno colóquela en un sitio con buena luz indirecta.
Riéguela periódicamente durante todo el año, procurando que la tierra esté húmeda pero no empapada. Nunca deje que se seque del todo. Emplee agua templada y libre de cal.
Esta planta necesita un ambiente húmedo. Llene de agua una bandeja de unos 5 cm. de profundidad con guijarros que retengan la humedad, y coloque el tiesto sobre los guijarros.
En la estación de crecimiento, abone los ejemplares desarrollados, cada quince días, con un fertilizante para plantas de hoja diluido a la mitad de la dosis.
Transplante cuando sea necesario, utilizando tierra que no sea caliza. No elija un tiesto o maceta demasiado grande. La relación entre el volumen del sistema de raíces y la cantidad de tierra es muy importante.
Pulverice periódicamente las plantas de hojas grandes con agua no caliza (por ejemplo, agua de lluvia), para evitar que se formen antiestéticos depósitos calizos sobre la superficie brillante de las hojas.

lunes, 26 de abril de 2010

RADERMACHERIA (RADERMACHERIA SINICA)


La Radermacheria es una planta arbórea perenne, de atrayente aspecto, originaria de China. Su introducción en el mercado europeo de las plantas de interior es relativamente reciente. De rápido crecimiento, es ideal para un ambiente espacioso. En su ambiente natural, llega a convertirse en un arbolito, por lo que tendrá que prever la posibilidad de deshacerse de un ejemplar demasiado grande o podarlo radicalmente para que conserve unas dimensiones manejables. Las brillantes hojas de esta planta toleran la calefacción central y desprenden un suave aroma que, sin embargo, no siempre gusta a todos.
La Radermacheria crece muy bien en un ambiente con temperaturas moderadas, de entre 10º C y 15º C.
Colóquela en un sitio donde tenga buena luz natural o sombra parcial. Un recibidor amplio es el emplazamiento ideal para esta planta.
Riéguela moderadamente durante todo el año; sus necesidades de agua varían según el ambiente en que crezca, si es seco o soleado o excesivamente húmedo.
La humedad no es un problema para la radermacheria, que tolera incluso la calefacción central.
Abónela cada 15 días, desde la primavera hasta finales del verano, con un fertilizante para plantas de hoja. No la abone en exceso, pues se trata de una planta de vigoroso crecimiento.
Transplántela siempre que sea necesario, utilizando turba, muy adecuada para estas plantas.
Lave las hojas bajo la ducha, con agua templada y déjela secar antes de devolverla a su sitio original.

sábado, 24 de abril de 2010

SÉFLERA (SCHEFFLERA ARBORICOLA)


La séflera son árboles de hoja perenne originaria de Australia y el sudeste asiático. Sus largas y esbeltas ramas culminan en una roseta palmatisecta, con hojitas ovales de un solo color verde brillante o de dos tonalidades de verde. En las plantas jóvenes, cada roseta se compone de cuatro o cinco hojas, mientras que en los ejemplares adultos su número puede superar las doce.
Se puede dejar que la planta crezca en altura (la séflera alcanza rápidamente su altura máxima) o podar los extremos para que mantenga un aspecto bajo y frondoso. La séflera prefiere una temperatura moderadamente templada: no menos de 20º C en ninguna época del año.
Elija un sitio bien iluminado, pero alejado de la acción directa del sol. La planta se adapta bien a un rincón sombreado, pero saldrá perjudicada si la traslada repentinamente de una zona muy iluminada a otra más oscura.
El riego se debe de efectuar abundantemente durante el verano, pero bastante menos en invierno. En las épocas frías, limítese a conservar la humedad de la tierra.
Necesita mucha humedad; pulverice las hojas con agua. Procure que la planta tenga buena ventilación.
Abone la tierra con un fertilizante líquido añadido al agua del riego cada dos o tres semanas, entre los meses de abril y septiembre. Si el otoño es benigno, el crecimiento puede prolongarse. Tenga esto en cuenta al abonar la planta.
Transplántela cada dos años, en primavera, cuando las raíces asomen por debajo de la maceta. Utilice una capa de drenaje y otra de tierra común.
Vigile especialmente el abono y los transplantes, ya que la planta puede perder las hojas inferiores, que no se recuperan. En vivero encontrará a la venta plantas pequeñas.

viernes, 16 de abril de 2010

BARRIL DE ORO (ECHINOCACTUS GRUSONII)


Estos cactus están provistos de fuertes espinas doradas dispuestas en filas. Las plantas más desarrolladas presentan un modelo de nervaduras verticales elevadas. El barril de oro puede agruparse con otros cactus o colocarse junto con plantas de hoja.
Estos cactus necesitan un ambiente fresco y soleado. Se deben regar con un fertilizante líquido añadido al agua del riego una vez al mes desde la primavera al otoño. No se debe regar durante el período de reposo invernal para evitar que las plantas se pudran. Para el cultivo de estos cactus, hay que transplantarlos en primavera sobre un sustrato a base de mantillo, turba y arena gruesa, pero sólo si la planta ha llenado completamente la maceta existente.
Estas plantas crecen rápidamente, hasta medir 8-10 centímetros transversalmente, pero tarda muchos años en doblar su tamaño, a pesar de que en ocasiones alcanzan un diámetro de 20 centímetros. Encontrará a la venta plantas de tamaño pequeño.

sábado, 10 de abril de 2010

AGAVE DE LA REINA VICTORIA (AGAVE VICTORIAE-REGINAE)

Foto de planta: Agave de la reina

Estos suculentos tienen hojas en tres dimensiones. Cada hoja carnosa es de color verde oscuro, con un margen blanco y una cortante espina en su terminación, Son las más vistosas de la familia de las amarilidáceas y deberían colocarse de forma que puedan ser vistas desde arriba.
Necesitan un ambiente fresco y soleado. Hay que regarlas con un fertilizante líquido corriente añadido al agua de riego, una vez al mes en primavera y verano y regarlas menos en invierno. Para su cultivo se deben transplantar cada dos años en primavera sobre un sustrato a base de mantillo orgánico, arena gruesa y turba.
Estas plantas crecen lentamente, alcanzando una altura máxima de 20 cm. y una extensión de 45 cm. En vivero encontrará a la venta plantas pequeñas.