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lunes, 12 de marzo de 2012

ACTINIOPTERIS (Actiniopteris semiflabellata)


Esta bonita planta, con aspecto delicado es un helecho, la cual representa una elección ideal para una habitación soleada o un ambiente seco con calefacción central. Las hojas, una a una en forma de abanico, crecen y se abren desde la base, como diminutas palmeras cada hoja, y el conjunto de toda la planta, presenta un aspecto frágil y casi irreal.
Respecto con la mayoría de los helechos, que se cultivan y proliferan como plantas de interior, el actiniopteris necesita un ambiente seco y al igual que la familia de los cactus, Esta planta de interior pertenece al grupo de las xerófitas. La naturaleza aprovisiono a esta planta de hojas finas y achatadas, lo cual están adaptadas para soportar largos periodos de sequía, como los que sobreviven en los terrenos de Asia y África de donde esta planta es originaria.
Este hermoso helecho necesita un ambiente cálido, con una temperatura de unos 15 ºC.
Coloque esta planta en un sitio con luz abundante pero indirecta, aunque en invierno tolera la luz directa del sol.
Estas plantas son muy agradecidas a la hora de su cuidado, no necesita demasiada agua. Durante la estación de crecimiento, riéguela solamente cuando la tierra se haya secado casi por completo.
En todo el período invernal, mantenga la tierra de esta planta prácticamente seca. Evite mojar las hojas.
Actiniopteris semiflebellata no necesita humedad. Un ambiente húmedo puede ser perjudicial para su desarrollo y verde natural.
Abone los ejemplares ya desarrollados, aplicando dos veces al año un fertilizante especial para plantas de interior. Trasplante los ejemplares cuando las raíces sobresalgan por la base de la maceta, utilice una mezcla de buen drenaje.
Coloque este helecho en un terrario abierto, con otras plantas que prefieran los ambientes secos.
Una planta de interior de hoja que aparenta ser surrealista, una planta para mi opinión muy decorativa.

COMENTAROS:
-Por Franci:
Gracias.

-Por GuiaDeJardineria el ACTINIOPTERIS (Actiniopteris semiflabellata) el 13/03/12
muy interesante la info :D gracias! saludos!!

viernes, 25 de junio de 2010

MARGARITA DEL TRANSVAAL (GERBERA JAMESONII)

margarita del transvaal

Vistosa planta perenne originaria del Transvaal (Sudáfrica), la gerbera o margarita del Transvaal es muy adecuada como elemento decorativo para interiores, aunque también se puede situar en el balcón o en el patio cuando no haya riesgo de heladas. Las grandes flores, parecidas a las margaritas, se pueden conseguir en una amplia gama de colores, así como en variedades dobles o simples. Esta planta florece durante casi todo el verano. Es preciso protegerla del frío durante el invierno y trasladar al interior los ejemplares que se encuentren en la terraza antes de que hayan llegado las heladas.
La margarita del Transvaal tolera un mínimo de 8º C y, con buen ventilación, un máximo de 21º C. Una terraza protegida, orientada al sur, será el emplazamiento ideal para ofrecer a la planta la temperatura necesaria.
Al aire libre puede situarla a pleno sol. En cambio, dentro de casa, debe protegerla del resplandor del mediodía, ya que las temperaturas podrían exceder las recomendadas.
Deje que la tierra se seque ligeramente entre riegos, pero trate de mantenerla húmeda durante la estación de crecimiento. Si las temperaturas son bajas, reduzca la cantidad de agua. Desde finales del otoño hasta principios de la primavera, riegue esta planta sólo lo suficiente para que no se seque.
El nivel de humedad sólo es importante si las temperaturas superan el máximo recomendado de 21º C. Por lo general, es aconsejable tratar de reducir la temperatura, ya que las aterciopeladas hojas de esta planta toleran mal la humedad y pueden contraer la infección fúngica denominada botritis.
Abónela cada quince días durante la estación de crecimiento con un fertilizante a la mitad de la dosis recomendada.
Transplántela en primavera empleando tierra de marga de buen drenaje. También puede dividir los ejemplares más grandes en macetas separadas.
No aplique sustancias abrillantadoras a las hojas, pues podrían aparecer manchas antiestéticas. Tampoco las limpie con un paño húmedo. Elimine el polvo con un pincelito con fuelle de los que utilizan los fotógrafos.

lunes, 21 de junio de 2010

SARRACENIA LEUCOPHYLLA (SARRACENIA LEYCOPHYLLA)


De entre todas las plantas carnívoras, la sarracenia leucophylla es la que presenta un aspecto más extravagante. Las “jarras” de esta planta pueden alcanzar hasta 1’2 metros de altura. Las flores, de unos 10 centímetros de ancho y de color púrpura rojizo, recuerdan por su forma a los radios de un parasol.
Las sarracenias desarrollan dos tipos de hoja: las carnívoras, o “jarras”, y las no carnívoras. Si las condiciones de cultivo son las adecuadas, las hojas carnívoras crecen a lo largo de todo el verano; después serán sustituidas por las no carnívoras, perennes, parecidas a correas.
Las jarras son impresionantes: la parte inferior es de color verde fuerte, que se desvanece gradualmente hasta alcanzar casi el blanco a medida que el cuello va adquiriendo la forma de vaso. Las partes más pálidas, de bordes rizados, muestran venas de color púrpura intenso entrecruzadas. Los insectos que se detienen sobre la parte superior de la hoja se sienten atraídos hacia su interior por las vistosas venas y por el olor a néctar. Escaparse resulta imposible: las paredes de la jarra, verticales y resbaladizas, así como las vellosidades internas, orientadas hacia abajo, forman una barrera que impide la retirada. El insecto cae finalmente en el néctar, donde unas enzimas digestivas lo convierten en alimento para la planta; se cree que el néctar es intoxicante, así que la muerte se produce sin dolor.
Las sarracenias son en general buenas plantas de interior, pero, en invierno, les desagrada las temperaturas superiores a los 15º C. Las mejores temperaturas invernales se sitúan en torno a los 5º C; esta especie es menos tolerante al frío que su pariente próximo la sarracenia purpúrea. Procúrele un período de latencia: una temperatura invernal superior a los 15º C ocasionará probablemente que el crecimiento del año siguiente sea poco vigoroso. Durante el resto del año, esta planta crecerá bien con temperaturas en torno a los 10º C.
Coloque a la sarracenia leucophylla en un sitio con buena luz, pero indirecta; gira la maceta periódicamente para asegurarle a la planta una distribución uniforme de la luz. Los niveles de luz insuficiente impedirán la producción de hojas carnívoras: procúrele ocho horas de luz diarias. Proteja del sol la parte superior de las “jarras”, ya que las gotas de néctar pueden intensificar la acción de los rayos solares.
Mantenga el sustrato húmedo durante el período de crecimiento activo: sumerja la maceta en un recipiente que contenga 2’5 centímetros de agua no calcárea. Durante el período de reposo invernal, riéguela lo justo para mantener el sustrato húmedo, quizá una o dos veces al mes. No la riegue desde arriba y no llene nunca las “jarras” con agua.
El alto nivel de humedad que precisa esta sarracenia le es proporcionado por el régimen de los riegos.
Las plantas carnívoras crecen en suelos muy pobres en nutrientes y se procuran el alimento que necesitan atrapando insectos; no es necesario abonar.
Transplante la sarracenia leucophylla cada 2 o 3 años, en primavera, o cuando esté muy apretada en la maceta, es decir, cuando las raíces asomen por los agujeros del drenaje de la maceta. Utilice una mezcla a partes iguales de turba musgosa y arena gruesa lavada; no use un sustrato de uso general.
Esta planta, de crecimiento alto, necesita la estabilidad que ofrece una maceta grande; la mezcla de turba de musgo y arena gruesa es también bastante pesada para asegurar que la planta no esté mal equilibrada.


COMENTARIOS:

francisco dijo...
24 de junio de 2010 13:56

Gracias Montse, la verda que el mundo de las plantas esta lleno de colores, formas y variedad, todo esto y más hace la botánica muy actractiva.

Montse dijo...
21 de junio de 2010 12:42
Es muy bonita, pero me da no sé qué eso de que sea carnívora y aunque sé que no muerde la verdad es que este tipo de plantas no acaba de gustarme.
Espléndido post, muy completo. Es un placer pasarse por aquí.
Un abrazo, Francisco Manuel.

lunes, 7 de junio de 2010

PACHIRA (PACHIRA AQUATICA)


Esta extraña planta es originaria de los estuarios fluviales de México y de las regiones tropicales de Sudamérica; en Europa septentrional es una planta doméstica poco frecuente, pero a veces puede adquirirse en forma de esqueje de caña. De la parte superior de esta “caña” emergen unas hermosas hojas palmeadas. En su hábitat natural, la pachira puede alcanzar la impresionante altura de 18’5 metros, con hojas de hasta nueve foliolos, con una longitud de 30 centímetros. Las flores son enormes, de unos 35 centímetros, provistas de numerosos estambres que han valido a este género el nombre de “árbol en brocha de afeitar”. Las flores duran poco y los ejemplares de interior no suelen florecer. En Florida y en los países tropicales suelen plantarse ejemplares de gran talla como árboles de sombra.
Puede cultivar esta planta allí donde la temperatura no descienda por debajo de los 5º C; es mejor que la temperatura sea más alta, y si supera los 21º C será necesario ventilarla bien.
La pachira necesita mucha luz, pero indirecta: evite que el sol le dé de lleno, ya que es muy probable que las delicadas hojas se chamusquen.
Durante el período de crecimiento, el sustrato debe estar siempre húmedo, pero procure que no quede empapado, ya que las raíces necesitan un adecuado equilibrio agua-aire. En invierno, si hace frío, el sustrato deberá estar sólo ligeramente húemdo.
Los requerimientos hídricos de la pachira permitirán que el ambiente que rodea al follaje sea siempre muy húmedo. No obstante, cuando haga mucho calor, será mejor que pulverice ligeramente las hojas.
Durante el período de crecimiento, abónela cada dos o tres semanas con un fertilizante para plantas de interior a mitad de la dosis recomendada. Los injertos de caña no deben abonarse hasta pasadas seis semanas.
Cultive la pachira en sustrato turboso, al que habrá añadido una cuarta parte de arena de horticultor. El transplante debe hacerse en primavera y sólo cuando las raíces sobresalgan por los agujeros del drenaje.
Para que el sustrato no se seque totalmente en verano, coloque la maceta sobre una estera capilar, que deberá mantenerse siempre húmeda. Impida que se sature, regando la estera hasta que brille, pero sin que quede empapada.
Compruebe también que la maceta permita que el sustrato entre en contacto con la estera capilar: la base de algunas macetas tiene un reborde tan grande que lo impide; el ascenso del agua por capilaridad sólo tiene lugar si el sustrato está permanentemente en contacto con la estera.

miércoles, 2 de junio de 2010

NEPENTHES KHASIANA (NEPENTHES KHASIANA)

nepenthes khasiana

La nepenthes khasiana es una planta insectívora epífita de flores verdes, insignificantes, que se cultiva por sus extraños receptáculos de tonalidades verdosas y rojizas. Cada receptáculo está lleno de líquido y provisto de una tapadera; cuando el receptáculo madura, la tapadera se abre y exhala un olor que atrae a los insectos. Éstos, al posarse sobre el borde del receptáculo, resbalan hacia la muerte cayendo en el líquido y siendo digeridos por la planta, que absorberá los nutrientes contenidos en sus cuerpos descompuestos.
Lo mejor es cultivar la planta en un invernadero o una galería de suelo embaldosado.
Durante todo el año, esta planta necesita una temperatura nocturna superior a 11º C; en verano, debe poder disfrutar de noches frescas. En invierno, tolera temperaturas diurnas que oscilan entre 18 y 22º C; en verano, tolerará entre 22 y 35º C. La temperatura de germinación de las semillas es de 27 a 30º C.
No la cultive a pleno sol; pero si no dispone de luz suficiente, los receptáculos perderán color.
A diferencia de muchas plantas carnívoras, la nepenthes khasiana debe ser regada desde arriba y el sustrato nunca debe quedar empapado ya que las raíces se pudrirían. Durante el período de crecimiento activo, riéguela copiosamente con agua no calcárea, y manténgala húmeda. La humedad ambiental condiciona el desarrollo de los receptáculos; pulverice las plantas cada 3 o 4 días, moje el suelo a su alrededor y coloque en sus proximidades un cuenco grande con agua. Las semillas y las plántulas deben estar siempre húmedas.
Como todas las plantas carnívoras, la nepenthes khasiana no necesita abono.
Cultívela en una mezcla a partes iguales de esfagno troceado y sustrato; dado que es esencial que la mezcla sea muy permeable, puede añadirle un poco de arena de horticultor. Transplántela cada primavera, procurando no dañar sus frágiles raíces. Siembre las semillas en una mezcla muy húmeda de turba, arena y esfagno troceado, a partes iguales, junto con carbón de leña molido.
En su hábitat natural, la nepenthes khasiana puede alcanzar los 9,2 metros; cada primavera pode las plantas.

viernes, 28 de mayo de 2010

NERTERA (NERTERA GRANADENSIS)


Esta planta perenne y rastrera produce drupas de color anaranjado brillante, parecidas a abalorios, que aparecen a finales del otoño. Esta pequeña y vistosa especie queda muy bien en arreglos mixtos. Su delicado follaje forma masas compactas de pequeñas hojas y contrasta con la infinidad de diminutas flores de color blanco verdoso que aparecen a principios del verano, seguidas por los frutos decorativos, que a menudo se mantienen durante unos dos meses. Cultívela en un recipiente poco profundo, donde su sistema radicular no se sienta agobiado por el exceso de tierra, y colóquela en algún sitio donde pueda disfrutar de sus diminutos detalles.
Esta planta soporta temperaturas de hasta 10º C, y prefiere condiciones más frescas en invierno. Si la temperatura supera los 15º C, proporciónele ventilación, pero siempre sin corrientes de aire. Un calor excesivo puede repercutir adversamente en la formación de frutos.
Aunque soporta un poco de sombra, la mejor producción de frutos se consigue tras pasar una temporada en un lugar con buena luz indirecta.
Riéguela abundantemente y espere a que la superficie de la tierra se seque entre un riego y el siguiente. Procure que los tallos y las hojas no se mojen, ya que podrían pudrirse. Las plantas adultas necesitan mucho agua durante el verano.
No requiere humedad adicional, y le desagrada tener las hojas húmedas.
En verano, añada un poco de fertilizante entre dos riegos consecutivos; como se transplanta una vez al año, es muy conveniente que el sustrato esté bien abonado a fin de que la planta siga creciendo.
Divida la planta cada primavera. Los ejemplares adultos de nertera adquieren un aspecto bastante desgarbado. Utilice un sustrato con buen drenaje. También puede tratarla como una plana anual.
Introduzca grava fina de horticultor debajo del follaje para impedir el exceso de humedad y evitar que se pudra.

martes, 25 de mayo de 2010

ATRAPAMOSCAS (DIONAEA MUSCIPULA)


El atrapamoscas es una planta perenne que se desarrolla en forma de roseta. Esta planta insectívora es buena para el principiante, pero asegúrese de que compra una cultivada en casa, pues en su entorno natural la especie está amenazada. La roseta se compone de seis o más hojas, que presentan los bordes del limbo laciniados. La trampa de la planta radica en los “párpados” cuyo interior es de color rosado, con tres cerditas excitables: el mecanismo se activa cuando un insecto se posa sobre la hoja y toca una de estas cerdas. Inmediatamente la hoja se cierra y el insecto capturado es digerido por las enzimas que secretan multitud de pequeñas glándulas. Cada trampa captura unas cuatro víctimas antes de morir. A finales de la primavera aparecen las características florecillas blancas en la parte superior de la planta; esto hace que se reduzca la posibilidad de que se coman los polinizadores.
En invierno, el atrapamoscas no tolera condiciones de excesivo calor. Resiste temperaturas casi heladas: si la mantiene a un mínimo de 3º C sobrevivirá el período de reposo invernal. Si la temperatura excede los 10º C, obtendrá especimenes pobres, pues las temperaturas frescas son esenciales para el letargo. Las semillas germinan a temperaturas entre 21 y 26º C.
Sitúela casi todo el año en un lugar en el que reciba abundante iluminación directa: gire la maceta de vez en cuando para que le dé el sol por todos lados y así obtener un crecimiento uniforme. La trampa adquirirá un tono rojo intenso si crece con buena luz. En verano es conveniente protegerla de la luz directa demasiado intensa.
Esta especie no plantea problemas especiales a la hora de regar. Durante la estación de crecimiento, sumerja la maceta en un recipiente con agua blanda libre de cal.
El riego le proporcionará al atrapamoscas casi toda la humedad que necesita. Si la temperatura supera la recomendada, ponga la planta en un lugar ventilado, pero a salvo de las corrientes de aire. Esta planta requiere un ambiente húmedo, por lo que no es aconsejable cultivarla en viviendas con calefacción.
Estas plantas obtienen el abono de sus presas. No abone nunca las plantas carnívoras, pues se les puede estropear la raíz, deformar las hojas o incluso provocar la muerte.
Transplante cada dos o tres primaveras, o cuando haya crecido mucho: utilice una maceta mediana y una mezcla a partes iguales de turba con musgo y arena gruesa. No utilice una mezcla de tierra, pues las necesidades de la planta son muy específicas.
La turba rubia (“sphagnum”), extendida sobre la tierra, contribuirá a mantener un alto grado de humedad, y en ella germinarán las semillas.

domingo, 16 de mayo de 2010

PLANTA DE ALUMINIO (PILEA CADIEREI)


La planta de aluminio es ideal para las personas que no tienen “mano” para las plantas. De la misma familia que la ortiga común, requiere pocos cuidados, es muy bonita y se adapta bien a casi todas las situaciones en el hogar. Si al final del año no presenta buen aspecto, siempre es posible comprar otra al principio de la primavera. La mayoría de los jardineros hacen trampa y colocan varios esquejes en la misma maceta; de esta forma, la planta tiene una apariencia agradable y frondosa.
Las hojas ovaladas miden unos 7 centímetros de longitud y son de color verde oscuro con manchas plateadas. La variedad “Minima” es la más compacta.
La temperatura invernal óptima para esta planta es de 18º C. Puede tolerar una mínima de 10º C, pero su aspecto se resentirá. La gama ideal se sitúa entre los 24 y los 27º C. Esta planta no soporta las corrientes de aire y sus hojas se ennegrecerán si pasa frío.
Protéjala de la luz directa del sol. Una buena iluminación indirecta o filtrada asegurará el crecimiento de la planta.
Cuando el sistema radicular está bien establecido, la planta de aluminio necesita agua en abundancia. Los esquejes plantados en primavera estarán bien enraizados para principios del verano, por lo que los riegos deberán incrementarse en consecuencia. Reduzca la cantidad de agua a principios del otoño. Deje siempre que la superficie de la tierra se seque antes de volver a regar y evite el exceso de agua en invierno.
Durante la estación de crecimiento, esta planta necesita niveles elevados de humedad. Coloque la maceta sobre una bandeja con arcilla expandida y mantenga la bandeja llena de agua.
Abone los ejemplares desarrollados, cada pocos meses, utilizando un fertilizante a la mitad de la dosis. Las plantas recién transplantadas no deben abonarse durante unas seis semanas.
El transplante no suele ser necesario, ya que las plantas se utilizan para producir esquejes a la temporada siguiente. Siembre las plántulas en tierra de marga con buen drenaje. Corte los esquejes desde finales de la primavera hasta mediados del verano. Enraizarán fácilmente y se convertirán en bonitos ejemplares la temporada siguiente.
Pode los extremos tiernos durante todo el verano; de esta forma, la planta conservará su aspecto frondoso. Además, podrá utilizar el material podado para obtener nuevas plantitas.

martes, 11 de mayo de 2010

ALOCASIA (ALOCASIA SANDERIANA)


Esta original planta de interior crece anualmente a partir de rizomas (tallos que crecen horizontalmente sobre la superficie del suelo, aunque en algunas plantas son subterráneos). Procede de Filipinas y presenta hojas de un atractivo color verde casi metálico, con bordes blancos. Las nervaduras son de color blanco brillante y el envés presenta una broncínea tonalidad púrpura. Las hojas surgen en el extremo de los erguidos tallos desnudos. Aunque de vida breve, es una excelente planta de interior, que necesita un ambiente cálido.
La alocasia necesita una temperatura mínima de 15º C. Recuerde que es una planta tropical y, para crecer vigorosa y fuerte, necesita condiciones ambientales semejantes a las de su hábitat natural.
Sitúe la planta en la semisombra y proteja las hojas de la luz directa del sol.
Riéguela regularmente, para mantener las condiciones de humedad necesarias para su crecimiento. No anegue la tierra.
El nivel de humedad debe ser elevado y adecuado a la temperatura. Aumente el grado de humedad si las temperaturas son altas. Pulverice periódicamente la planta con agua y coloque la maceta sobre una bandeja con bolitas de arcilla expandida.
No es necesario abonarla, ya que los rizomas se plantan en tierra nueva al principio de cada temporada.
Utilice tierra de buen drenaje. Plante los rizomas en primavera y protéjalos de la luz directa del sol. Al final de la temporada de crecimiento, ponga a secar los rizomas y guárdelos durante el invierno en sitio seco.
Obtenga nuevos ejemplares de alocasia en primavera, plantando los rizomas. Si el nivel de humedad es bajo, las hojas se volverán secas y quebradizas. Los rizomas se pudren si los riega demasiado. Regar a menudo con poco agua.

lunes, 10 de mayo de 2010

BEAUCARNEA (BEAUCARNEA RECURVATA)


Esta planta de curioso aspecto procede de las regiones áridas de México y Texas. Con el tiempo, el tronco gana en altura y desarrolla un penacho de finas hojas serpenteantes, que llegan a medir hasta 1,2 metros de longitud. Las hojas son perennes, pero son reemplazadas a medida que la planta crece. Subsisten durante largo tiempo, aun cuando se hayan oscurecido y parezcan muertas. La base o “pie de elefante” de la planta es en realidad un órgano de almacenamiento de agua. En ocasiones la beaucarnea se clasifica, además de cómo planta de hoja, como suculenta. Su altura máxima puede alcanzar los 10 metros; pero en interiores crece tan lentamente –menos de 2,5 centímetros al año-, que este crecimiento rara vez llega a ser un problema.
La beaucarnea tolera temperaturas mínimas de 7º C, pero el margen óptimo se sitúa entre los 10º C, en invierno, y los 21º C en verano.
Por ser una planta que crece en campo abierto, la principal necesidad de la beaucarnea es disponer de mucha luz. Le gusta estar al sol, aunque también crece con una buena luz indirecta.
Riéguela bien durante toda la estación de crecimiento (hasta 3 veces por semana en verano) y mantenga húmeda la tierra. En invierno, deje que la tierra se seque casi por completo entre riegos. La sequedad no suele matar a la planta, pero lo importante es ofrecerle agua suficiente para que el tronco no se resienta.
Como sucede con la mayoría de las suculentas, no es necesario mantener un nivel elevado de humedad. Si hace mucho calor, conviene pulverizar con agua la planta, para evitar que las puntas de la planta se marchiten. Protéjala de la luz directa del sol cuando las hojas estén húmedas.
Transplántela sólo cuando parezca ahogarse en el tiesto. A esta planta no le gustan los cambios y se siente bien aunque no tenga demasiado espacio para las raíces. Utilice tierra de marga de buen drenaje y evite dejar las raíces expuestas al aire durante mucho tiempo. En vivero encontrará a la venta plantas pequeñas.
Dentro del margen de temperaturas indicado, esta planta es ideal para el patio o la terraza en verano. Para una mayor flexibilidad, coloque las plantas en recipientes móviles.

sábado, 8 de mayo de 2010

FICUS RASTRERO (FICUS PUMILA)


El ficus rastrero, procedente de China, es una de las plantas más difíciles de cuidar entre los miembros del género Ficus, el más conocido de los cuales es la planta del caucho (Ficus elastica). Muchas de estas plantas exudan, al ser cortadas, una especie de goma; si este material entra en contacto con la piel, es importante lavarse bien, para prevenir reacciones alérgicas. El ficus rastrero se puede cultivar como planta colgante o trepadora sobre una rejilla o en torno a un poste de musgo. En este último caso, los tallos se entrecruzan, formando una frondosa masa de vegetación, y las raíces aéreas de la planta penetran en el poste en busca de apoyo. Los ejemplares más grandes pueden cubrir fácilmente un muro y llegan a alcanzar hasta 9 metros. En las plantas adultas, las hojas son considerablemente más grandes que en las jóvenes.
El ficus rastrero tolera temperaturas de hasta 7º C, pero prefiere una gama que oscile entre 16 y 21º C.
Sitúe esta planta en un lugar con buena luz indirecta, protegida de los rayos del sol. Procure mantener la tierra apenas húmeda en todo momento; las necesidades de agua son moderadas en verano y mínimas en invierno. Las raíces de este ficus son muy propensas a la descomposición, por lo que el nivel de humedad es un factor esencial para el éxito.
Esta planta necesita una elevada humedad ambiental; la sequedad del aire la afecta mucho más que a otros ficus. Puede que sea difícil conseguir la humedad necesaria. Coloque la maceta sobre guijarros que retengan la humedad y asegúrese de que la tierra no absorbe directamente el agua de la bandeja. Mantenga los guijarros húmedos pero no empapados y coloque el tiesto sobre éstos; servirán de protección sobre la acción directa del agua.
Abone las plantas bien desarrolladas dos veces al año con un fertilizante especial para plantas de hoja.
Transplante el ficus rastrero cuando las raíces no tengan espacio para crecer, quizás una vez al año, con tierra que no sea de marga. Los ejemplares más grandes no son fáciles de transplantar, sobre todo si crecen sobre un soporte de rejilla. En este caso, elimine una capa de 4 centímetros de espesor de la tierra y sustitúyela por tierra nueva.
Pode los extremos de la planta para favorecer un desarrollo frondoso.

miércoles, 5 de mayo de 2010

LIVISTONA (LIVISTONA CHINENSIS)


Estas plantas son ideales para un conjunto de grandes proporciones, tanto en una habitación moderna como en un ambiente tradicional. Utilícelas para conseguir un efecto impresionante y procure iluminarlas bien, para aprovechar el efecto de las sombras proyectadas sobre la pared. Los ejemplares más desarrollados quedan muy bien en grandes macetas colocadas sobre el suelo e incluso los más pequeños tienen un aspecto elegante. Las aguzadas hojas pueden formar un “abanico” de 30 a 45 centímetros de diámetro incluso en plantas jóvenes de 60 a 90 centímetros de altura.
Esta planta necesita temperaturas de 16 a 24º C; el máximo de 24º C resulta ideal en verano, mientras que las temperaturas más frescas son las mejores para el invierno.
Protéjala de la acción directa del sol y colóquela en un sitio con abundante iluminación indirecta.
Mantenga la tierra húmeda en todo momento, pero procure que el tiesto no esté en contacto directo con el agua. Un buen drenaje es esencial.
En verano, la humedad ambiental debe ser elevada. Coloque el tiesto sobre una bandeja con guijarros que retengan la humedad, con cuidado para que la tierra no absorba directamente el agua. En invierno, pulverice ocasionalmente las hojas con agua, sobre todo si la habitación tiene calefacción central.
Abónela todos los meses durante la estación de crecimiento con un fertilizante especial para plantas de hoja.
Esta planta necesita tierra compacta y poco espacio para las raíces. Transplántela cuando las raíces no quepan en el tiesto. Hágalo en primavera, utilizando tierra de marga, y apisone la tierra contra las raíces.
Todas las palmeras pierden las hojas inferiores a medida que crecen. Córtelas cuando se marchiten. Si las hojas se pudren, es posible que los riegos sean excesivos.

martes, 4 de mayo de 2010

MIKANIA (MIKANIA TERNATA)



La mikania es una bonita planta colgante de rápido crecimiento. Las ocasionales flores son amarillas, a diferencia de las que presenta la más corriente mikania scandens, cuyas tonalidades se sitúan entre el rosa y el púrpura.
Esta planta se cultiva pro sus atractivas hojas, de color verde profundo por el haz y púrpura por el envés; los tallos y las nervaduras de las hojas son de color burdeos. Plántelas en macetas colgantes para obtener el mejor efecto posible y no la deje al aire libre a menos que hayan pasado definitivamente las heladas, ya que podría morir si las temperaturas fueran demasiado bajas. Como planta de interior, la mikania conserva las hojas todos los meses del invierno.
Esta delicada planta no tolera las heladas y no se desarrolla bien con temperaturas por debajo de los 7º C. El margen ideal se sitúa entre los 10 y los 16º C.
No exponga a la mikania a la acción directa del sol. Tolera la semisombra, pero recuerde girarla periódicamente para que el crecimiento sea uniforme.
Riégue a la mikania moderadamente durante toda la estación de crecimiento y reduzca más los riegos durante el resto del año.
Mantenga elevado el nivel de humedad, pero no pulverice con agua las hojas a menos que la temperatura se lo bastante elevada para garantizar un rápido secado. No ponga la planta al sol hasta que las hojas se hayan secado.
No necesitará abonarla si la transplanta periódicamente. Un exceso de fertilizantes puede afectar el color de las hojas. Transplántela anualmente en primavera, utilizando tierra de buen drenaje.
Si prefiere cultivar la mikania como trepadora, tendrá que proporcionarle algún apoyo, como cuerdas o una rejilla, para sus delicados tallos.

lunes, 3 de mayo de 2010

PEPEROMIA MAGNOLIAEFOLIA (PEPEROMIA MAGNILIAEFOLIA “VARIEGATA”)


Esta planta es un miembro poco habitual del género Peperomia; aunque por el aspecto de sus hojas parece una suculenta, las condiciones necesarias para su desarrollo son bastante diferentes de las que exigen las suculentas. Sus hojas, que presentan bonitas manchas bicolores cuando son jóvenes, pasan con el tiempo del amarillo pálido al verde claro.
También los tallos de las hojas cambian de color con su desarrollo: del rojo uniforme pasan al verde con manchas rojas. La planta produce flores en verano, pero son más bien insignificantes.
La peperomia magnoliaefolia es una perenne arbustiva, de aspecto erguido, procedente de la región del Caribe. Su crecimiento es bastante lento.
En invierno la temperatura ideal para esta planta oscila entre los 15 y los 18º C, aunque tolera una temperatura mínima de 10º C; en verano, la gama ideal es entre los 21º C y los 24º C.
Proporciónele buena luz indirecta y recuerde protegerla de la acción directa del sol, sobre todo en verano. La luz excesiva puede quemar las hojas, que no son tan resistentes como parecen a simple vista. No obstante, evite los rincones oscuros.
Riéguela abundantemente durante todo el tiempo de verano con agua libre de cal, pero deje que la tierra se seque por completo entre un riego y el siguiente. Durante la estación invernal, procure que la tierra se mantenga casi seca y proporcione a la planta sólo el agua suficiente para que las hojas no se marchiten.
La humedad del ambiente es esencial, por lo que las pulverizaciones periódicas con agua son muy importantes durante la época de crecimiento. En invierno, coloque el tiesto sobre un platillo con arcilla expandida, pero no sobre un charco de agua.
Durante la época de crecimiento, abone los ejemplares adultos cada tres meses, utilizando un fertilizante para plantas de interior.
Transplante los ejemplares demasiado grandes en primavera. Utilice tierra con turba y proporciónele un buen drenaje. Estas plantas crecen muy lentamente y tiene un sistema radicular bastante débil. No la transplante a un maceta demasiado grande, porque el exceso de espacio le resultaría perjudicial.
Pode periódicamente los brotes tiernos para asegurar un crecimiento frondoso.

viernes, 30 de abril de 2010

CTENANTHE (CTENANTHE LUBBERSIANA)


Esta especie del género Ctenanthe es una bonita plata perenne. Las hojas lanceoladas y acuminadas, son de color verde en el haz, con manchas irregulares de color amarillo vivo. Miden unos 18 centímetros, y surgen en el extremo de largas varas que parecen de bambú.
Para que la planta crezca sana y vigorosa, es preciso que las temperaturas sean elevadas y uniformes: entre 15 y 21º C durante la estación de crecimiento y una temperatura mínima invernal de unos 12º C. En condiciones de frío excesivo las hojas se resienten y se vuelven más vulnerables a las enfermedades.
No la sitúe bajo la luz directa del sol en verano, porque las hojas podrían arrugarse. Una habitación orientada al norte proporcionará la luz que estaplanta necesita. Durante el invierno colóquela en un sitio con buena luz indirecta.
Riéguela periódicamente durante todo el año, procurando que la tierra esté húmeda pero no empapada. Nunca deje que se seque del todo. Emplee agua templada y libre de cal.
Esta planta necesita un ambiente húmedo. Llene de agua una bandeja de unos 5 cm. de profundidad con guijarros que retengan la humedad, y coloque el tiesto sobre los guijarros.
En la estación de crecimiento, abone los ejemplares desarrollados, cada quince días, con un fertilizante para plantas de hoja diluido a la mitad de la dosis.
Transplante cuando sea necesario, utilizando tierra que no sea caliza. No elija un tiesto o maceta demasiado grande. La relación entre el volumen del sistema de raíces y la cantidad de tierra es muy importante.
Pulverice periódicamente las plantas de hojas grandes con agua no caliza (por ejemplo, agua de lluvia), para evitar que se formen antiestéticos depósitos calizos sobre la superficie brillante de las hojas.

jueves, 29 de abril de 2010

CUERNO DE CIERVO (PLATYCERIUM CIFURCATUM)


Esta planta es epífita, es decir, se aloja y vive en las ramas o en los troncos de los árboles, pero sin parasitarlos. Sus raíces se extienden y se alimentan de los desechos vegetales que se acumulan en los huecos y las hendiduras del anfitrión. En las hojas verdes y aterciopeladas, se encuentran las esporas, mientras que las finas hojas marrones del manto son estériles y la planta las utiliza para aferrarse a la corteza del árbol.
Singularmente original, esta planta es además fácil de cuidar. Lo mejor es situarla en un cesto colgante o en el hueco de una rama, con buena iluminación.
Este helecho tolera una amplia gama de temperaturas, siempre que los niveles de agua y humedad sean correctos. En invierno requiere un mínimo de 10º C. Para el resto del año, una temperatura de 15º C 26º C asegura un crecimiento óptimo para este tipo de planta.
La iluminación debe ser buena, pero la planta no resiste la luz directa. Filtre la luz brillante a través de una cortina para reducir el resplandor.
Las necesidades de agua varían según la temperatura. Cuando haga calor, sumerja la maceta donde ha colocado la planta en un cubo de agua dos veces por semana. Si el clima es más templado, hágalo sólo una vez.
Para que las hojas conserven su forma, hay que mantener la planta con un alto nivel de humedad. Pulverice con agua las hojas los meses calurosos.
Abone el helecho dos veces al año, durante la primavera y principios del verano, con un fertilizante para plantas de interior diluido a la mitad de la concentración recomendada.
A esta planta le gusta estar apretada. Transplántela solamente en el caso de que las hojas nuevas aparezcan amarillas y con aspecto marchito debido a la falta de espacio. Utilice una mezcla a partes iguales de turba y turba musgosa. No emplee tierra con pH bajo, ya que el cuerno de ciervo prefiere un pH de 6 a 7 (pH 7 es neutro y pH 6 es ligeramente ácido); la turba musgosa es más bien ácida.
Separe las plántulas que crecen sobre las plantas maduras y plántelas en una mezcla como la señalada anteriormente.

sábado, 24 de abril de 2010

SÉFLERA (SCHEFFLERA ARBORICOLA)


La séflera son árboles de hoja perenne originaria de Australia y el sudeste asiático. Sus largas y esbeltas ramas culminan en una roseta palmatisecta, con hojitas ovales de un solo color verde brillante o de dos tonalidades de verde. En las plantas jóvenes, cada roseta se compone de cuatro o cinco hojas, mientras que en los ejemplares adultos su número puede superar las doce.
Se puede dejar que la planta crezca en altura (la séflera alcanza rápidamente su altura máxima) o podar los extremos para que mantenga un aspecto bajo y frondoso. La séflera prefiere una temperatura moderadamente templada: no menos de 20º C en ninguna época del año.
Elija un sitio bien iluminado, pero alejado de la acción directa del sol. La planta se adapta bien a un rincón sombreado, pero saldrá perjudicada si la traslada repentinamente de una zona muy iluminada a otra más oscura.
El riego se debe de efectuar abundantemente durante el verano, pero bastante menos en invierno. En las épocas frías, limítese a conservar la humedad de la tierra.
Necesita mucha humedad; pulverice las hojas con agua. Procure que la planta tenga buena ventilación.
Abone la tierra con un fertilizante líquido añadido al agua del riego cada dos o tres semanas, entre los meses de abril y septiembre. Si el otoño es benigno, el crecimiento puede prolongarse. Tenga esto en cuenta al abonar la planta.
Transplántela cada dos años, en primavera, cuando las raíces asomen por debajo de la maceta. Utilice una capa de drenaje y otra de tierra común.
Vigile especialmente el abono y los transplantes, ya que la planta puede perder las hojas inferiores, que no se recuperan. En vivero encontrará a la venta plantas pequeñas.

viernes, 23 de abril de 2010

ARALIA SIEBOLDI (FATSIA JAPONICA)


La aralia es un frondoso arbusto de grandes hojas perennes, originario de Japón. Pertenece a la familia de las arialáceas. Resulta ideal como ornamento de una sala de estar o un recibidor. El color y la textura de sus hojas, grandes, brillantes y pecioladas, contrastan con los del tallo, que con el tiempo se vuelve leñoso.
La aralia sieboldi prefiere las temperaturas más bien bajas, entre 10º C y 15º C desde la primavera hasta el otoño. Por encima de los 18º C, las hojas se pueden volver amarillas, secas y quebradizas, y a veces se desprenden y caen. En invierno, la temperatura ideal es de 7º C a 10º C. En verano, saque la planta al exterior, pero protéjala del sol directo y de las corrientes de aire, que desgarran las hojas. Un sitio bien iluminado es lo mejor para el invierno; en verano, sitúela en una posición donde reciba luz solar indirecta.
Riéguela regularmente desde la primavera hasta el otoño, pero muy poco durante el invierno. Si la planta es grande, necesitará mucha agua durante el verano. Esta planta necesita mucha humedad para crecer sana. Rocíe regularmente las hojas con un pulverizador y asegúrese de que esté en un lugar bien iluminado y ventilado. Durante la primavera y el verano, abónela todos los meses con fertilizantes líquidos corrientes añadidos al agua del riego.
Con una dosis adecuada de fertilizantes y transplantes anuales, esta planta puede alcanzar en dos años una altura de 1,5 metros y un grueso diámetro. Si ha crecido demasiado, transplántela durante la primavera, aportando un poco de mantillo común. Utilice una maceta de barro.
Limpie de vez en cuando las hojas y aplíqueles un abrillantador con precaución. Pince los botones florales para que no se desarrollen las flores. Para que la planta conserve un aspecto frondoso, pode los extremos en primavera.

jueves, 22 de abril de 2010

ESPARMANIA (SPARMANNIA AFRICANA)


Esta planta, también conocida como “tilo de salón” tiene grandes hojas verde-manzana, cubiertas por un tomento blanquecino. Una planta que florezca en una habitación fresca puede producir grupos de flores pequeñas y blancas a lo largo de casi todo el año. Estas plantas presentan su mejor aspecto en solitario tanto en interiores modernos como tradicionales.
Estas plantas necesitan un ambiente fresco y soleado. Se deben regar estas plantas con un fertilizante líquido corriente añadido al agua del riego cada dos semanas. Se deben regar menos en invierno. Para su cultivo hay que transplantarlas en primavera sobre un sustrato a base de mantillo, turba y arena si las raíces han llenado completamente la maceta existente.
La esparmania es una planta que alcanza una altura de 1,5 metros y una extensión de 1 metro en dos años. En vivero encontrará a la venta plantas pequeñas.

sábado, 10 de abril de 2010

AGAVE DE LA REINA VICTORIA (AGAVE VICTORIAE-REGINAE)

Foto de planta: Agave de la reina

Estos suculentos tienen hojas en tres dimensiones. Cada hoja carnosa es de color verde oscuro, con un margen blanco y una cortante espina en su terminación, Son las más vistosas de la familia de las amarilidáceas y deberían colocarse de forma que puedan ser vistas desde arriba.
Necesitan un ambiente fresco y soleado. Hay que regarlas con un fertilizante líquido corriente añadido al agua de riego, una vez al mes en primavera y verano y regarlas menos en invierno. Para su cultivo se deben transplantar cada dos años en primavera sobre un sustrato a base de mantillo orgánico, arena gruesa y turba.
Estas plantas crecen lentamente, alcanzando una altura máxima de 20 cm. y una extensión de 45 cm. En vivero encontrará a la venta plantas pequeñas.