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miércoles, 9 de junio de 2010

BAMBÚ (BAMBUSA VULGARIS)


Tenga cuidado a la hora de colocar esta hermosa planta en una habitación. El bambú es una de las plantas favoritas de los hogares europeos, pero en su hábitat natural (Antillas, India, África tropical, América Central y América del Sur) puede llegar a alcanzar los 15 metros de altura. Sin embargo, en una maceta, la altura máxima probable para este árbol perenne es de 1’5 metros aproximadamente.
Si observa la planta que aparece en la fotografía, verá que en realidad es un trozo de un una planta adulta, que crece en un esqueje de caña, de forma semejante a la drácena. En realidad, su atractivo follaje no es más que el desarrollo lateral y, a medida que la planta crezca, producirá ramas de bambú (las cañas) que nacerán de sus raíces estoloníferas; las cañas serán semejantes al esqueje de caña que se ve en el centro de la planta de la fotografía.
Utilice esta planta como un ejemplar aislado atractivo, aunque efímero, para el interior, o como parte de un grupo.
Cultive el bambú a una temperatura mínima de 10º C. Esta planta de los trópicos soporta temperaturas bastante elevadas, pero dura mucho más como planta de interior si se mantiene algo fresca. En verano, lo mejor es una temperatura que no sobrepase los 20º C.
Esta planta prefiere una luz brillante; soporta el sol directo, pero en los meses de verano conviene proteger un poco las hojas del sol fuerte del mediodía.
Esta planta tropical ha de estar siempre húmeda; si en invierno desciende la temperatura, disminuya la cantidad de agua para compensarlo.
Durante los meses de estío, pulverice el bambú a diario con agua; no exponga la planta al sol directo hasta que no se haya secado.
Durante el período de crecimiento, abone la planta todos los meses con un fertilizante de uso comercial.
Los bambúes que crecen en macetas necesitan ser transplantados a una maceta mayor; tenga cuidado de no estropear ninguna de las raíces laterales, que son bastante vulnerables. Las plantas quedan más estables si se colocan en una maceta con sustrato de marga.
Los bambúes incluyen especies resistentes y semirresistentes; en general, y a menos que se indique lo contrario, cultívelos en un lugar protegido de las ráfagas de viento, tanto al sol como a la sombra.

jueves, 3 de junio de 2010

CICA (CYCAS REVOLUTA)


Estas plantas tolerantes y de aspecto poco habitual constituyen una fácil alternativa a las palmeras originarias de China y Japón; en su ambiente natural pueden alcanzar 3 metros de altura, aunque los ejemplares cultivados en macetas raramente superan el metro y medio. De la cima del robusto tronco surge un abanico de grandes hojas arqueadas, formadas por finísimas hojitas de extremos aguzados, cada una de las cuales puede medir hasta 15 centímetros de longitud. Los ejemplares pueden ser de pie masculino o femenino. Para que crezcan las semillas, de color escarlata, es necesario cultivar una planta de cada pie y polinizar manualmente las flores en otoño.
Esta especie de cica es ideal para un ambiente fresco, donde crecerá lentamente, manteniéndose por debajo de los 60 centímetros de altura durante un par de años.
La cica requiere una temperatura mínima de unos 10º C, con una óptima durante el día en torno a los 21º C. Es preciso proteger la planta de las corrientes de aire.
La luz debe ser brillante pero indirecta; las galerías acristaladas pueden resultar demasiado luminosas en verano, por lo que será preciso trasladar la planta.
Riegue abundantemente y luego deje que la tierra se seque casi por completo antes de volver a regar. Disminuya los riegos en invierno y evite siempre los excesos.
Esta planta no necesita un ambiente especialmente húmedo. Si la atmósfera es muy seca y calurosa, las pulverizaciones ocasionales con agua pueden resultar benéficas. Hágalo preferentemente por la mañana.
Abone las plantas desarrolladas cada dos meses, entre primavera y mediados del verano. En el caso de los ejemplares recién transplantados, no aplique abono durante un año.
Transplante a principios de la primavera, utilizando tierra de marga con arena.
Puede obtener nuevas plantas a partir de los “hijuelos” que aparecen al pie de la planta madre. Córtelos con un cuchillo afilado y plántelos en tierra de marga con arena.

viernes, 28 de mayo de 2010

NERTERA (NERTERA GRANADENSIS)


Esta planta perenne y rastrera produce drupas de color anaranjado brillante, parecidas a abalorios, que aparecen a finales del otoño. Esta pequeña y vistosa especie queda muy bien en arreglos mixtos. Su delicado follaje forma masas compactas de pequeñas hojas y contrasta con la infinidad de diminutas flores de color blanco verdoso que aparecen a principios del verano, seguidas por los frutos decorativos, que a menudo se mantienen durante unos dos meses. Cultívela en un recipiente poco profundo, donde su sistema radicular no se sienta agobiado por el exceso de tierra, y colóquela en algún sitio donde pueda disfrutar de sus diminutos detalles.
Esta planta soporta temperaturas de hasta 10º C, y prefiere condiciones más frescas en invierno. Si la temperatura supera los 15º C, proporciónele ventilación, pero siempre sin corrientes de aire. Un calor excesivo puede repercutir adversamente en la formación de frutos.
Aunque soporta un poco de sombra, la mejor producción de frutos se consigue tras pasar una temporada en un lugar con buena luz indirecta.
Riéguela abundantemente y espere a que la superficie de la tierra se seque entre un riego y el siguiente. Procure que los tallos y las hojas no se mojen, ya que podrían pudrirse. Las plantas adultas necesitan mucho agua durante el verano.
No requiere humedad adicional, y le desagrada tener las hojas húmedas.
En verano, añada un poco de fertilizante entre dos riegos consecutivos; como se transplanta una vez al año, es muy conveniente que el sustrato esté bien abonado a fin de que la planta siga creciendo.
Divida la planta cada primavera. Los ejemplares adultos de nertera adquieren un aspecto bastante desgarbado. Utilice un sustrato con buen drenaje. También puede tratarla como una plana anual.
Introduzca grava fina de horticultor debajo del follaje para impedir el exceso de humedad y evitar que se pudra.

miércoles, 26 de mayo de 2010

CLIANTHUS PUNICEUS “ROSEUS” (CLIANTHUS PUNICEUS “ROSEUS”)


Esta variedad cultivada no es tan frecuente como la de flores escarlata; las flores de 7,5 centímetros del clianthus puniceus roseus son rosadas.
La especie es originaria de Nueva Zelanda, por lo que solamente puede ser cultivada en el exterior en zonas cálidas.
Probablemente sea más seguro utilizarla como planta de invernadero o incluso, en sus primeros años, como planta de interior, si se le proporciona el soporte necesario (lo ideal es una espaldera), puede servir de pantalla viviente en una estancia grande y que goce de una buena iluminación.
En ambientes fríos es muy posible que la clianthus puniceus roseus llegue a perder buena parte de su follaje; no obstante, los ejemplares de interior suelen conservar más hojas que los silvestres y auque la planta no esté en flor, su follaje es muy bonito y llamativo.
La temperatura mínima invernal que puede tolerar la clianthus puniceus roseus es de 10º C; para que no se vean dañados por las heladas, los ejemplares cultivados al aire libre deben situarse junto a una pared orientada a mediodía o a poniente. En verano, si la temperatura sobrepasa los 24º C, será necesario que los ejemplares de interior estén bien ventilados.
Cultive la clianthus puniceus roseus a pleno sol; en verano, las plantas de invernadero crecerán mejor si están ligeramente sombreadas.
Riéguela copiosamente y deje que la superficie del sustrato se seque antes de volver a hacerlo; en invierno, a medida que desciende la temperatura, disminuya el aporte hídrico.
Esta planta de clima templado no necesita ninguna clase de humedad adicional.
Durante la época de crecimiento, abone mensualmente las plantas cultivadas en contenedores con un fertilizante adecuado, a mitad de la dosis.
Dado que las raíces de la clianthus puniceus roseus son delicadas, hay que transplantarla con cuidado. Transplante los ejemplares muy apretados a comienzos de primavera, utilizando un sustrato margoso y muy permeable.
En primavera, para que la planta crezca más tupida, elimine los ápices de crecimiento. Tomando esquejes en verano, le será fácil disponer de plantas nuevas que tardarán 2 o 3 años en florecer; dado que esta planta tiene una vida notablemente corta (2 o 3 años), es aconsejable tomar la precaución de enraizar esquejes.

martes, 25 de mayo de 2010

ATRAPAMOSCAS (DIONAEA MUSCIPULA)


El atrapamoscas es una planta perenne que se desarrolla en forma de roseta. Esta planta insectívora es buena para el principiante, pero asegúrese de que compra una cultivada en casa, pues en su entorno natural la especie está amenazada. La roseta se compone de seis o más hojas, que presentan los bordes del limbo laciniados. La trampa de la planta radica en los “párpados” cuyo interior es de color rosado, con tres cerditas excitables: el mecanismo se activa cuando un insecto se posa sobre la hoja y toca una de estas cerdas. Inmediatamente la hoja se cierra y el insecto capturado es digerido por las enzimas que secretan multitud de pequeñas glándulas. Cada trampa captura unas cuatro víctimas antes de morir. A finales de la primavera aparecen las características florecillas blancas en la parte superior de la planta; esto hace que se reduzca la posibilidad de que se coman los polinizadores.
En invierno, el atrapamoscas no tolera condiciones de excesivo calor. Resiste temperaturas casi heladas: si la mantiene a un mínimo de 3º C sobrevivirá el período de reposo invernal. Si la temperatura excede los 10º C, obtendrá especimenes pobres, pues las temperaturas frescas son esenciales para el letargo. Las semillas germinan a temperaturas entre 21 y 26º C.
Sitúela casi todo el año en un lugar en el que reciba abundante iluminación directa: gire la maceta de vez en cuando para que le dé el sol por todos lados y así obtener un crecimiento uniforme. La trampa adquirirá un tono rojo intenso si crece con buena luz. En verano es conveniente protegerla de la luz directa demasiado intensa.
Esta especie no plantea problemas especiales a la hora de regar. Durante la estación de crecimiento, sumerja la maceta en un recipiente con agua blanda libre de cal.
El riego le proporcionará al atrapamoscas casi toda la humedad que necesita. Si la temperatura supera la recomendada, ponga la planta en un lugar ventilado, pero a salvo de las corrientes de aire. Esta planta requiere un ambiente húmedo, por lo que no es aconsejable cultivarla en viviendas con calefacción.
Estas plantas obtienen el abono de sus presas. No abone nunca las plantas carnívoras, pues se les puede estropear la raíz, deformar las hojas o incluso provocar la muerte.
Transplante cada dos o tres primaveras, o cuando haya crecido mucho: utilice una maceta mediana y una mezcla a partes iguales de turba con musgo y arena gruesa. No utilice una mezcla de tierra, pues las necesidades de la planta son muy específicas.
La turba rubia (“sphagnum”), extendida sobre la tierra, contribuirá a mantener un alto grado de humedad, y en ella germinarán las semillas.

sábado, 8 de mayo de 2010

FICUS RASTRERO (FICUS PUMILA)


El ficus rastrero, procedente de China, es una de las plantas más difíciles de cuidar entre los miembros del género Ficus, el más conocido de los cuales es la planta del caucho (Ficus elastica). Muchas de estas plantas exudan, al ser cortadas, una especie de goma; si este material entra en contacto con la piel, es importante lavarse bien, para prevenir reacciones alérgicas. El ficus rastrero se puede cultivar como planta colgante o trepadora sobre una rejilla o en torno a un poste de musgo. En este último caso, los tallos se entrecruzan, formando una frondosa masa de vegetación, y las raíces aéreas de la planta penetran en el poste en busca de apoyo. Los ejemplares más grandes pueden cubrir fácilmente un muro y llegan a alcanzar hasta 9 metros. En las plantas adultas, las hojas son considerablemente más grandes que en las jóvenes.
El ficus rastrero tolera temperaturas de hasta 7º C, pero prefiere una gama que oscile entre 16 y 21º C.
Sitúe esta planta en un lugar con buena luz indirecta, protegida de los rayos del sol. Procure mantener la tierra apenas húmeda en todo momento; las necesidades de agua son moderadas en verano y mínimas en invierno. Las raíces de este ficus son muy propensas a la descomposición, por lo que el nivel de humedad es un factor esencial para el éxito.
Esta planta necesita una elevada humedad ambiental; la sequedad del aire la afecta mucho más que a otros ficus. Puede que sea difícil conseguir la humedad necesaria. Coloque la maceta sobre guijarros que retengan la humedad y asegúrese de que la tierra no absorbe directamente el agua de la bandeja. Mantenga los guijarros húmedos pero no empapados y coloque el tiesto sobre éstos; servirán de protección sobre la acción directa del agua.
Abone las plantas bien desarrolladas dos veces al año con un fertilizante especial para plantas de hoja.
Transplante el ficus rastrero cuando las raíces no tengan espacio para crecer, quizás una vez al año, con tierra que no sea de marga. Los ejemplares más grandes no son fáciles de transplantar, sobre todo si crecen sobre un soporte de rejilla. En este caso, elimine una capa de 4 centímetros de espesor de la tierra y sustitúyela por tierra nueva.
Pode los extremos de la planta para favorecer un desarrollo frondoso.

viernes, 30 de abril de 2010

CTENANTHE (CTENANTHE LUBBERSIANA)


Esta especie del género Ctenanthe es una bonita plata perenne. Las hojas lanceoladas y acuminadas, son de color verde en el haz, con manchas irregulares de color amarillo vivo. Miden unos 18 centímetros, y surgen en el extremo de largas varas que parecen de bambú.
Para que la planta crezca sana y vigorosa, es preciso que las temperaturas sean elevadas y uniformes: entre 15 y 21º C durante la estación de crecimiento y una temperatura mínima invernal de unos 12º C. En condiciones de frío excesivo las hojas se resienten y se vuelven más vulnerables a las enfermedades.
No la sitúe bajo la luz directa del sol en verano, porque las hojas podrían arrugarse. Una habitación orientada al norte proporcionará la luz que estaplanta necesita. Durante el invierno colóquela en un sitio con buena luz indirecta.
Riéguela periódicamente durante todo el año, procurando que la tierra esté húmeda pero no empapada. Nunca deje que se seque del todo. Emplee agua templada y libre de cal.
Esta planta necesita un ambiente húmedo. Llene de agua una bandeja de unos 5 cm. de profundidad con guijarros que retengan la humedad, y coloque el tiesto sobre los guijarros.
En la estación de crecimiento, abone los ejemplares desarrollados, cada quince días, con un fertilizante para plantas de hoja diluido a la mitad de la dosis.
Transplante cuando sea necesario, utilizando tierra que no sea caliza. No elija un tiesto o maceta demasiado grande. La relación entre el volumen del sistema de raíces y la cantidad de tierra es muy importante.
Pulverice periódicamente las plantas de hojas grandes con agua no caliza (por ejemplo, agua de lluvia), para evitar que se formen antiestéticos depósitos calizos sobre la superficie brillante de las hojas.

sábado, 3 de abril de 2010

CARDONCILLO AFRICANO (CEROPEGIA WOODII)

Foto de planta: cardoncillo africano
Esta pequeña especie suculenta en forma de tubérculo cuenta con tallos rastreros de los que surgen hojas en forma de corazón. Estas hojas carnosas, que aparecen por parejas a intervalos a lo largo del tallo, están jaspeadas con manchas gris-plateado y sus caras posteriores son moradas. En verano aparecen entre las hojas pequeñas flores con forma de tubo. Resulta original colocar varias plantas juntas en una pequeña cesta colgante en una habitación cálida. Colóquelas donde no pueda rozarlas al pasar. También pueden enrollarse los tallos en la maceta de manera que las flores se alcen verticalmente.
Necesitan un ambiente cálido y soleado. Se deben regar las plantas más desarrolladas con un fertilizante líquido corriente añadido al agua de riego, una vez al mes durante la primavera y el verano. Se deben regar menos en invierno. Para su cultivo hay que transplantar las más pequeñas cada primavera sobre un sustrato a base de mantillo, turba y arena. Las plantas más desarrolladas están mejor en macetas de 8-10 cm. Las cestas colgantes deberían contar con una capa de 2 cm. de material drenante en el fondo.
Los tallos del cardoncillo africano normalmente no crecen más de 90 cm. Encontrará a la venta plantas pequeñas.