SEGUIDORES

miércoles, 29 de febrero de 2012

AESCHYNANTHYS (Aeschynanthys lobbianus)


Esta planta de curioso aspecto procede del sudeste asiático, crece naturalmente como epífita sobre los árboles tropicales. Es una planta de interior perfecta, pero es dificultosa de cuidar, pero los cuidados que necesita, bien organizado nos apremian con flores tubulares de un brillante color púrpura, que aparecen a finales de a la primavera y principios del verano.
Eschynanthus (Aeschynanthys lobbianus) tolera temperaturas mínimas de 19 ºC y prefiere las temperaturas que sobrepasan los 24 ºC.
Por ser una planta que crece encima de los arboles sin ser parásito de ellos, de los bosques tropicales asiáticos, dentro del margen de temperaturas indicado, esta planta es ideal para el patio o la terraza en verano. Para una mayor flexibilidad, coloque las plantas en recipientes móviles, colóquela en un sitio donde reciba luz abundante, pero no directa. En los días muy calurosos del verano, tal vez necesite algún tipo de filtro de la luz. Un ambiente luminoso es esencial para una buena floración y perfecta salud de la planta.
Riéguela bien durante toda la estación de crecimiento (hasta 3 veces por semana en verano) y mantenga húmeda la tierra. En invierno, deje que la tierra se quede apenas húmeda y se seque casi por completo entre riegos.
Durante la floración, pulverícela con agua asiduamente para mantener elevado el nivel de humedad.
También es muy importante que reciba una buena ventilación, no le gusta los sitios cerrados y poca ventilación.
Utilice una tierra con abono rico en potasio, durante el crecimiento.
Trasplante los ejemplares que parezcan agobiados en nuevos tiestos o macetas un poco más grandes, a la hora del trasplante emplea una tierra de buen drenaje, por ejemplo una mezcla casera de tierra, arena gruesa y turba a partes iguales.
Los tallos de esta planta pueden alcanzar 95 cm de longitud. Si la planta crece mucho, córtela a una longitud de 15 cm, un vez que la floración haya terminado.

jueves, 29 de julio de 2010

VERDOLAGA (PORTULACA GRANDIFLORA)

verdolaga

Esta bonita planta anual originaria de Brasil es muy fácil de cultivar. Las suculentas y lanceoladas hojas quedan casi ocultas entre la masa de flores, que aparecen desde el verano hasta principios del otoño y se abren cuando el día es soleado; si el cielo está cubierto o si la planta crece en un sitio poco iluminado, las flores permanecerán obstinadamente cerradas, reduciendo a la nada la belleza de la planta. Existen variedades de flores simples y dobles en toda una gama de colores, desde el blanco hasta el escarlata, pasando por el amarillo pálido, el amarillo dorado, el melocotón, el rosa y el carmín. Cultive esta planta en un cantero del patio, en grandes recipientes, o en una maceta colgante, que contribuirá a realzar su belleza natural.
Esta planta no tolera las heladas. Si el ambiente es cálido, crecerá especialmente bien. Las semillas de esta planta necesitan una temperatura de unos 21-30º C para poder germinar. La verdolaga necesita mucha luz. Si la coloca al sol, obtendrá como recompensa una hermosa masa de coloreadas flores.
Riéguela periódicamente. Las hojas suculentas pueden conservar humedad suficiente para mantener la salud de la planta, pero los riegos periódicos asegurarán la producción de flores. Los ejemplares bien desarrollados necesitan mucha agua, ya que tienen un extenso sistema radicular.
Esta resistente planta anual no tiene exigencias especiales de humedad.
Por ser anual, no es necesario abonarla, siempre que crezca en tierra nueva. Aun así, esta planta tolera los suelos pobres.
Tampoco es preciso transplantarla, por su carácter de anual. Siembre superficialmente las semillas, bajo una cubierta de cristal, a principios de la primavera. No tape las semillas, ya que necesitan luz para germinar. La germinación se produce en un plazo de 14 a 21 días si el margen de temperaturas es el adecuado. Siembre las plantitas en el exterior una vez que se vayan las heladas.
Las plantas que crecen al aire libre suelen reproducirse con sus propias semillas. Las plántulas se pueden transplantar fácilmente.

jueves, 15 de julio de 2010

STROBILANTHES (STROBILANTHES DYERIANUS)


La strobilanthes es una planta de origen birmano cuyo follaje es de color intenso, con tintes violáceos metálicos. Se cultiva mejor en un invernadero, aunque se puede tener en el interior durante periodos limitados. Es recomendable cultivarla junto a otras plantas. Las hojas a menudo pueden llegar a medir unos 20 centímetros de largo, y presentan marcas exóticas. En verano aparecen unas flores de color azul pálido. Las plantas jóvenes tienen un color más bonito que las adultas, de modo que conviene renovarlas cada dos años.
Cultive esta planta en condiciones cálidas durante todo el año; soporta una mínima invernal de 15º C, aunque prefiere una temperatura en torno a los 18º C.
Colóquela en un lugar bien iluminado, pero con luz indirecta; en verano, la strobilanthes ha de estar protegida de la luz fuerte, ya que las hojas se queman con suma facilidad.
Riéguela copiosamente con agua tibia en cuanto la superficie del compost empiece a secarse; no permita que se seque el cepellón.
Esta planta necesita mucha humedad; en el interior, utilice un pulverizador varias veces al día y tenga la planta en un plato que contenga arcilla expandida, de modo que se mantenga la humedad. Si está en un invernadero con bancos de pavimento, conviene humedecer de vez en cuando el suelo y los bancos.
Abone cada semana las plantas más grandes, durante el período de crecimiento activo; si las plantas se renuevan cada año y se vuelven a plantar en sustrato de marga, no necesitan fertilizante. Abone cada dos semanas las que crecen en sustrato de turba, seis semanas después del transplante.
Cultívela en sustrato de turba o de marga; este último es más fácil de mantener, desde el punto de vista del riego, y proporciona estabilidad a la planta cuando se hace más alta.
Corte esquejes de la strobilanthes en primavera o verano; pode parte de las plantas del año anterior a principios de primavera para obtener esquejes.

viernes, 11 de junio de 2010

MARANTA AMERICANA (ZAMIA FURFURACEA)

maranta americana

Esta hermosa planta de follaje perenne es ideal para la casa. Casi no tiene tronco: tiene menos de 15 centímetros de altura, pero casi siempre queda completamente enterrado. Las hojas –de 1’2 metros- presentan pares de foliolos en toda su longitud; los pecíolos son muy espinosos. En su lugar de origen, las especies de marantas fructifican, y hay plantas masculinas y plantas femeninas: las plantas domésticas raramente producen frutos.
Colóquela en una habitación espaciosa. Por fortuna, crece más bien lentamente y su tamaño le permitirá manejarla durante varios años.
Es una planta ideal siempre que la temperatura mínima no sea inferior a 10º C; la temperatura diurna óptima es de alrededor de los 21º C; deben evitarse las corrientes de aire.
La maranta americana necesita mucha luz, pero indirecta. En verano, algunos invernaderos se convierten en trampas solares y será necesario colocarla en un lugar menos soleado.
Riéguela abundantemente y espere a que el sustrato esté casi seco antes de volver a efectuar el siguiente riego. Cuando haga frío, la planta necesitará mucha menos humedad, y siempre hay que evitar regarla en exceso.
Las pulverizaciones serán beneficiosas, sobre todo si e ambiente es caluroso y seco. Hágalo a primera hora de la mañana para que las hojas se sequen antes de que el sol sea demasiado fuerte.
Los ejemplares desarrollados deben abonarse cada dos meses desde la primavera hasta mediados del verano, con un abono adecuado para plantas de interior. Las plantas que han sido transplantadas no deben ser abonadas hasta al cabo de un año.
A comienzos de primavera transplante las plantas que estén demasiado apretujadas; utilice un sustrato permeable a base de marga.
Para conseguir un impacto decorativo y equilibrado cultive estas marantas americanas entre plantas arbustivas erectas.

miércoles, 9 de junio de 2010

BAMBÚ (BAMBUSA VULGARIS)


Tenga cuidado a la hora de colocar esta hermosa planta en una habitación. El bambú es una de las plantas favoritas de los hogares europeos, pero en su hábitat natural (Antillas, India, África tropical, América Central y América del Sur) puede llegar a alcanzar los 15 metros de altura. Sin embargo, en una maceta, la altura máxima probable para este árbol perenne es de 1’5 metros aproximadamente.
Si observa la planta que aparece en la fotografía, verá que en realidad es un trozo de un una planta adulta, que crece en un esqueje de caña, de forma semejante a la drácena. En realidad, su atractivo follaje no es más que el desarrollo lateral y, a medida que la planta crezca, producirá ramas de bambú (las cañas) que nacerán de sus raíces estoloníferas; las cañas serán semejantes al esqueje de caña que se ve en el centro de la planta de la fotografía.
Utilice esta planta como un ejemplar aislado atractivo, aunque efímero, para el interior, o como parte de un grupo.
Cultive el bambú a una temperatura mínima de 10º C. Esta planta de los trópicos soporta temperaturas bastante elevadas, pero dura mucho más como planta de interior si se mantiene algo fresca. En verano, lo mejor es una temperatura que no sobrepase los 20º C.
Esta planta prefiere una luz brillante; soporta el sol directo, pero en los meses de verano conviene proteger un poco las hojas del sol fuerte del mediodía.
Esta planta tropical ha de estar siempre húmeda; si en invierno desciende la temperatura, disminuya la cantidad de agua para compensarlo.
Durante los meses de estío, pulverice el bambú a diario con agua; no exponga la planta al sol directo hasta que no se haya secado.
Durante el período de crecimiento, abone la planta todos los meses con un fertilizante de uso comercial.
Los bambúes que crecen en macetas necesitan ser transplantados a una maceta mayor; tenga cuidado de no estropear ninguna de las raíces laterales, que son bastante vulnerables. Las plantas quedan más estables si se colocan en una maceta con sustrato de marga.
Los bambúes incluyen especies resistentes y semirresistentes; en general, y a menos que se indique lo contrario, cultívelos en un lugar protegido de las ráfagas de viento, tanto al sol como a la sombra.

lunes, 7 de junio de 2010

PACHIRA (PACHIRA AQUATICA)


Esta extraña planta es originaria de los estuarios fluviales de México y de las regiones tropicales de Sudamérica; en Europa septentrional es una planta doméstica poco frecuente, pero a veces puede adquirirse en forma de esqueje de caña. De la parte superior de esta “caña” emergen unas hermosas hojas palmeadas. En su hábitat natural, la pachira puede alcanzar la impresionante altura de 18’5 metros, con hojas de hasta nueve foliolos, con una longitud de 30 centímetros. Las flores son enormes, de unos 35 centímetros, provistas de numerosos estambres que han valido a este género el nombre de “árbol en brocha de afeitar”. Las flores duran poco y los ejemplares de interior no suelen florecer. En Florida y en los países tropicales suelen plantarse ejemplares de gran talla como árboles de sombra.
Puede cultivar esta planta allí donde la temperatura no descienda por debajo de los 5º C; es mejor que la temperatura sea más alta, y si supera los 21º C será necesario ventilarla bien.
La pachira necesita mucha luz, pero indirecta: evite que el sol le dé de lleno, ya que es muy probable que las delicadas hojas se chamusquen.
Durante el período de crecimiento, el sustrato debe estar siempre húmedo, pero procure que no quede empapado, ya que las raíces necesitan un adecuado equilibrio agua-aire. En invierno, si hace frío, el sustrato deberá estar sólo ligeramente húemdo.
Los requerimientos hídricos de la pachira permitirán que el ambiente que rodea al follaje sea siempre muy húmedo. No obstante, cuando haga mucho calor, será mejor que pulverice ligeramente las hojas.
Durante el período de crecimiento, abónela cada dos o tres semanas con un fertilizante para plantas de interior a mitad de la dosis recomendada. Los injertos de caña no deben abonarse hasta pasadas seis semanas.
Cultive la pachira en sustrato turboso, al que habrá añadido una cuarta parte de arena de horticultor. El transplante debe hacerse en primavera y sólo cuando las raíces sobresalgan por los agujeros del drenaje.
Para que el sustrato no se seque totalmente en verano, coloque la maceta sobre una estera capilar, que deberá mantenerse siempre húmeda. Impida que se sature, regando la estera hasta que brille, pero sin que quede empapada.
Compruebe también que la maceta permita que el sustrato entre en contacto con la estera capilar: la base de algunas macetas tiene un reborde tan grande que lo impide; el ascenso del agua por capilaridad sólo tiene lugar si el sustrato está permanentemente en contacto con la estera.

jueves, 3 de junio de 2010

CICA (CYCAS REVOLUTA)


Estas plantas tolerantes y de aspecto poco habitual constituyen una fácil alternativa a las palmeras originarias de China y Japón; en su ambiente natural pueden alcanzar 3 metros de altura, aunque los ejemplares cultivados en macetas raramente superan el metro y medio. De la cima del robusto tronco surge un abanico de grandes hojas arqueadas, formadas por finísimas hojitas de extremos aguzados, cada una de las cuales puede medir hasta 15 centímetros de longitud. Los ejemplares pueden ser de pie masculino o femenino. Para que crezcan las semillas, de color escarlata, es necesario cultivar una planta de cada pie y polinizar manualmente las flores en otoño.
Esta especie de cica es ideal para un ambiente fresco, donde crecerá lentamente, manteniéndose por debajo de los 60 centímetros de altura durante un par de años.
La cica requiere una temperatura mínima de unos 10º C, con una óptima durante el día en torno a los 21º C. Es preciso proteger la planta de las corrientes de aire.
La luz debe ser brillante pero indirecta; las galerías acristaladas pueden resultar demasiado luminosas en verano, por lo que será preciso trasladar la planta.
Riegue abundantemente y luego deje que la tierra se seque casi por completo antes de volver a regar. Disminuya los riegos en invierno y evite siempre los excesos.
Esta planta no necesita un ambiente especialmente húmedo. Si la atmósfera es muy seca y calurosa, las pulverizaciones ocasionales con agua pueden resultar benéficas. Hágalo preferentemente por la mañana.
Abone las plantas desarrolladas cada dos meses, entre primavera y mediados del verano. En el caso de los ejemplares recién transplantados, no aplique abono durante un año.
Transplante a principios de la primavera, utilizando tierra de marga con arena.
Puede obtener nuevas plantas a partir de los “hijuelos” que aparecen al pie de la planta madre. Córtelos con un cuchillo afilado y plántelos en tierra de marga con arena.

miércoles, 2 de junio de 2010

NEPENTHES KHASIANA (NEPENTHES KHASIANA)

nepenthes khasiana

La nepenthes khasiana es una planta insectívora epífita de flores verdes, insignificantes, que se cultiva por sus extraños receptáculos de tonalidades verdosas y rojizas. Cada receptáculo está lleno de líquido y provisto de una tapadera; cuando el receptáculo madura, la tapadera se abre y exhala un olor que atrae a los insectos. Éstos, al posarse sobre el borde del receptáculo, resbalan hacia la muerte cayendo en el líquido y siendo digeridos por la planta, que absorberá los nutrientes contenidos en sus cuerpos descompuestos.
Lo mejor es cultivar la planta en un invernadero o una galería de suelo embaldosado.
Durante todo el año, esta planta necesita una temperatura nocturna superior a 11º C; en verano, debe poder disfrutar de noches frescas. En invierno, tolera temperaturas diurnas que oscilan entre 18 y 22º C; en verano, tolerará entre 22 y 35º C. La temperatura de germinación de las semillas es de 27 a 30º C.
No la cultive a pleno sol; pero si no dispone de luz suficiente, los receptáculos perderán color.
A diferencia de muchas plantas carnívoras, la nepenthes khasiana debe ser regada desde arriba y el sustrato nunca debe quedar empapado ya que las raíces se pudrirían. Durante el período de crecimiento activo, riéguela copiosamente con agua no calcárea, y manténgala húmeda. La humedad ambiental condiciona el desarrollo de los receptáculos; pulverice las plantas cada 3 o 4 días, moje el suelo a su alrededor y coloque en sus proximidades un cuenco grande con agua. Las semillas y las plántulas deben estar siempre húmedas.
Como todas las plantas carnívoras, la nepenthes khasiana no necesita abono.
Cultívela en una mezcla a partes iguales de esfagno troceado y sustrato; dado que es esencial que la mezcla sea muy permeable, puede añadirle un poco de arena de horticultor. Transplántela cada primavera, procurando no dañar sus frágiles raíces. Siembre las semillas en una mezcla muy húmeda de turba, arena y esfagno troceado, a partes iguales, junto con carbón de leña molido.
En su hábitat natural, la nepenthes khasiana puede alcanzar los 9,2 metros; cada primavera pode las plantas.

viernes, 28 de mayo de 2010

NERTERA (NERTERA GRANADENSIS)


Esta planta perenne y rastrera produce drupas de color anaranjado brillante, parecidas a abalorios, que aparecen a finales del otoño. Esta pequeña y vistosa especie queda muy bien en arreglos mixtos. Su delicado follaje forma masas compactas de pequeñas hojas y contrasta con la infinidad de diminutas flores de color blanco verdoso que aparecen a principios del verano, seguidas por los frutos decorativos, que a menudo se mantienen durante unos dos meses. Cultívela en un recipiente poco profundo, donde su sistema radicular no se sienta agobiado por el exceso de tierra, y colóquela en algún sitio donde pueda disfrutar de sus diminutos detalles.
Esta planta soporta temperaturas de hasta 10º C, y prefiere condiciones más frescas en invierno. Si la temperatura supera los 15º C, proporciónele ventilación, pero siempre sin corrientes de aire. Un calor excesivo puede repercutir adversamente en la formación de frutos.
Aunque soporta un poco de sombra, la mejor producción de frutos se consigue tras pasar una temporada en un lugar con buena luz indirecta.
Riéguela abundantemente y espere a que la superficie de la tierra se seque entre un riego y el siguiente. Procure que los tallos y las hojas no se mojen, ya que podrían pudrirse. Las plantas adultas necesitan mucho agua durante el verano.
No requiere humedad adicional, y le desagrada tener las hojas húmedas.
En verano, añada un poco de fertilizante entre dos riegos consecutivos; como se transplanta una vez al año, es muy conveniente que el sustrato esté bien abonado a fin de que la planta siga creciendo.
Divida la planta cada primavera. Los ejemplares adultos de nertera adquieren un aspecto bastante desgarbado. Utilice un sustrato con buen drenaje. También puede tratarla como una plana anual.
Introduzca grava fina de horticultor debajo del follaje para impedir el exceso de humedad y evitar que se pudra.

miércoles, 26 de mayo de 2010

CLIANTHUS PUNICEUS “ROSEUS” (CLIANTHUS PUNICEUS “ROSEUS”)


Esta variedad cultivada no es tan frecuente como la de flores escarlata; las flores de 7,5 centímetros del clianthus puniceus roseus son rosadas.
La especie es originaria de Nueva Zelanda, por lo que solamente puede ser cultivada en el exterior en zonas cálidas.
Probablemente sea más seguro utilizarla como planta de invernadero o incluso, en sus primeros años, como planta de interior, si se le proporciona el soporte necesario (lo ideal es una espaldera), puede servir de pantalla viviente en una estancia grande y que goce de una buena iluminación.
En ambientes fríos es muy posible que la clianthus puniceus roseus llegue a perder buena parte de su follaje; no obstante, los ejemplares de interior suelen conservar más hojas que los silvestres y auque la planta no esté en flor, su follaje es muy bonito y llamativo.
La temperatura mínima invernal que puede tolerar la clianthus puniceus roseus es de 10º C; para que no se vean dañados por las heladas, los ejemplares cultivados al aire libre deben situarse junto a una pared orientada a mediodía o a poniente. En verano, si la temperatura sobrepasa los 24º C, será necesario que los ejemplares de interior estén bien ventilados.
Cultive la clianthus puniceus roseus a pleno sol; en verano, las plantas de invernadero crecerán mejor si están ligeramente sombreadas.
Riéguela copiosamente y deje que la superficie del sustrato se seque antes de volver a hacerlo; en invierno, a medida que desciende la temperatura, disminuya el aporte hídrico.
Esta planta de clima templado no necesita ninguna clase de humedad adicional.
Durante la época de crecimiento, abone mensualmente las plantas cultivadas en contenedores con un fertilizante adecuado, a mitad de la dosis.
Dado que las raíces de la clianthus puniceus roseus son delicadas, hay que transplantarla con cuidado. Transplante los ejemplares muy apretados a comienzos de primavera, utilizando un sustrato margoso y muy permeable.
En primavera, para que la planta crezca más tupida, elimine los ápices de crecimiento. Tomando esquejes en verano, le será fácil disponer de plantas nuevas que tardarán 2 o 3 años en florecer; dado que esta planta tiene una vida notablemente corta (2 o 3 años), es aconsejable tomar la precaución de enraizar esquejes.

lunes, 24 de mayo de 2010

HEMIONITIS (HEMIONITIS ARIFOLIA)


Las alargadas hojas de color verde oscuro y 5 a 13 centímetros de longitud presentan una superficie suave y de la consistencia del cuero. Las plantas adultas producen hojas fértiles y estériles. Las segundas crecen sobre tallos cortos, mientras que las primeras presentan en el haz una red de esporangios (formaciones donde se encuentran las esporas) de color rojo oxidado.
La hemionitis necesita temperaturas por encima de los 15º C. Las condiciones óptimas se alcanzan cuando la media nocturna es de 17º C y la media diurna se sitúa entre los 24 y los 26º C.
Colóquela en una posición con mucha luz indirecta o luz directa filtrada, para imitar su hábitat natural.
La tierra debe estar húmeda, pero nunca anegada. Si la temperatura desciende por debajo de la gama óptima, deja que la tierra se seque superficialmente antes de volver a regar.
Este helecho necesita un elevado nivel de humedad. Si crece en una maceta, pulverícelo diariamente con agua templada, libre de cal, y coloque el recipiente sobre un platillo con arcilla expandida que retenga la humedad.
Abone los ejemplares desarrollados dos veces al año (en primavera y verano), con un fertilizante a la mitad de la dosis.
Transplante en primavera utilizando una mezcla de tierra con marga (libre de cal), arena gruesa y musgo de turbera. Añada unas cuatro cucharadas de superfosfato de cal por cada 3.5 litros de mezcla.
Para propagar este helecho a partir de las esporas, corte una hoja cargada de esporangios. Póngala sobre papel y manténgala en seco durante unos cuantos días para que se separen las esporas. Siembre las esporas en tierra húmeda estéril, cubra el recipiente y colóquelo en un sitio con buena luz indirecta, con una temperatura entre 20 y 26º C. Pulverice con agua esterilizada. Al cabo de 2 o 3 meses aparecerán los protalos. Sepárelos cuando alcancen unos 6 milímetros de altura. Al cabo de nueve meses aparecerán los helechos propiamente dichos.

viernes, 21 de mayo de 2010

VESTIA FOETIDA (VESTIA FOETIDA)

Aunque parece una fucsia de flores color limón, esta inusual planta de invernadero pertenece a la misma familia que las tomateras solanáceas. Como planta de interior, la vestia foetida debe situarse lejos de los lugares de paso, ya que al más mínimo roce sus brillantes hojas perennes despiden un olor muy desagradable. Desde comienzos de primavera a mediados de verano, produce gran abundancia de hermosas flores tubulares de color amarillo limón que quedan realzadas por el verde oscuro del follaje; van seguidas de pequeños frutos amarillos. Tanto en el jardín como en el invernadero, esta planta chilena debe cultivarse en sitios poco frecuentados; en zonas cálidas puede utilizarse como arbusto de pared, siempre que esté orientada al sur o al sudeste. Si sus raíces están bien afianzadas, aunque las heladas la destruyan, conseguirá rebrotar a partir de las raíces.
En regiones frías, esta planta debe cultivarse al abrigo de las heladas, en un invernadero sin calefacción, con temperaturas mínimas invernales de 0 a 5º C, o en el exterior en zonas más cálidas. Bajo el calor estival, los ejemplares de invernadero deberán estar bien ventilados.
La vestia foetida crecerá mejor si es cultivad a pleno sol. Durante la época de crecimiento, riegue esta planta generosamente y vuelva a hacerlo tan pronto como la superficie del sustrato comience a secarse; en verano, cuando haga calor, tendrá que regar copiosamente los ejemplares cultivados en macetas. En invierno, cuando las temperaturas sean más frescas, deberá reducir los riegos.
Esta especie chilena no necesita ninguna clase de humedad adicional.
Durante la época de crecimiento, abone mensualmente las plantas cultivadas en contenedores. En primavera, aplique a las plantas permanentes de arriates un fertilizante general.
Transplante en primavera los ejemplares demasiado apretados, utilizando un sustrato permeable a base de marga; si se trata de ejemplares de gran tamaño, recórtelos o plántelos en el jardín.
Esta planta puede reproducirse fácilmente a partir de sus semillas, muy abundantes: siémbrelas bajo cristal, en invierno, y al otoño siguiente las plantas ya estarán bastante crecidas.

domingo, 16 de mayo de 2010

PLANTA DE ALUMINIO (PILEA CADIEREI)


La planta de aluminio es ideal para las personas que no tienen “mano” para las plantas. De la misma familia que la ortiga común, requiere pocos cuidados, es muy bonita y se adapta bien a casi todas las situaciones en el hogar. Si al final del año no presenta buen aspecto, siempre es posible comprar otra al principio de la primavera. La mayoría de los jardineros hacen trampa y colocan varios esquejes en la misma maceta; de esta forma, la planta tiene una apariencia agradable y frondosa.
Las hojas ovaladas miden unos 7 centímetros de longitud y son de color verde oscuro con manchas plateadas. La variedad “Minima” es la más compacta.
La temperatura invernal óptima para esta planta es de 18º C. Puede tolerar una mínima de 10º C, pero su aspecto se resentirá. La gama ideal se sitúa entre los 24 y los 27º C. Esta planta no soporta las corrientes de aire y sus hojas se ennegrecerán si pasa frío.
Protéjala de la luz directa del sol. Una buena iluminación indirecta o filtrada asegurará el crecimiento de la planta.
Cuando el sistema radicular está bien establecido, la planta de aluminio necesita agua en abundancia. Los esquejes plantados en primavera estarán bien enraizados para principios del verano, por lo que los riegos deberán incrementarse en consecuencia. Reduzca la cantidad de agua a principios del otoño. Deje siempre que la superficie de la tierra se seque antes de volver a regar y evite el exceso de agua en invierno.
Durante la estación de crecimiento, esta planta necesita niveles elevados de humedad. Coloque la maceta sobre una bandeja con arcilla expandida y mantenga la bandeja llena de agua.
Abone los ejemplares desarrollados, cada pocos meses, utilizando un fertilizante a la mitad de la dosis. Las plantas recién transplantadas no deben abonarse durante unas seis semanas.
El transplante no suele ser necesario, ya que las plantas se utilizan para producir esquejes a la temporada siguiente. Siembre las plántulas en tierra de marga con buen drenaje. Corte los esquejes desde finales de la primavera hasta mediados del verano. Enraizarán fácilmente y se convertirán en bonitos ejemplares la temporada siguiente.
Pode los extremos tiernos durante todo el verano; de esta forma, la planta conservará su aspecto frondoso. Además, podrá utilizar el material podado para obtener nuevas plantitas.

lunes, 10 de mayo de 2010

BEAUCARNEA (BEAUCARNEA RECURVATA)


Esta planta de curioso aspecto procede de las regiones áridas de México y Texas. Con el tiempo, el tronco gana en altura y desarrolla un penacho de finas hojas serpenteantes, que llegan a medir hasta 1,2 metros de longitud. Las hojas son perennes, pero son reemplazadas a medida que la planta crece. Subsisten durante largo tiempo, aun cuando se hayan oscurecido y parezcan muertas. La base o “pie de elefante” de la planta es en realidad un órgano de almacenamiento de agua. En ocasiones la beaucarnea se clasifica, además de cómo planta de hoja, como suculenta. Su altura máxima puede alcanzar los 10 metros; pero en interiores crece tan lentamente –menos de 2,5 centímetros al año-, que este crecimiento rara vez llega a ser un problema.
La beaucarnea tolera temperaturas mínimas de 7º C, pero el margen óptimo se sitúa entre los 10º C, en invierno, y los 21º C en verano.
Por ser una planta que crece en campo abierto, la principal necesidad de la beaucarnea es disponer de mucha luz. Le gusta estar al sol, aunque también crece con una buena luz indirecta.
Riéguela bien durante toda la estación de crecimiento (hasta 3 veces por semana en verano) y mantenga húmeda la tierra. En invierno, deje que la tierra se seque casi por completo entre riegos. La sequedad no suele matar a la planta, pero lo importante es ofrecerle agua suficiente para que el tronco no se resienta.
Como sucede con la mayoría de las suculentas, no es necesario mantener un nivel elevado de humedad. Si hace mucho calor, conviene pulverizar con agua la planta, para evitar que las puntas de la planta se marchiten. Protéjala de la luz directa del sol cuando las hojas estén húmedas.
Transplántela sólo cuando parezca ahogarse en el tiesto. A esta planta no le gustan los cambios y se siente bien aunque no tenga demasiado espacio para las raíces. Utilice tierra de marga de buen drenaje y evite dejar las raíces expuestas al aire durante mucho tiempo. En vivero encontrará a la venta plantas pequeñas.
Dentro del margen de temperaturas indicado, esta planta es ideal para el patio o la terraza en verano. Para una mayor flexibilidad, coloque las plantas en recipientes móviles.

sábado, 8 de mayo de 2010

FICUS RASTRERO (FICUS PUMILA)


El ficus rastrero, procedente de China, es una de las plantas más difíciles de cuidar entre los miembros del género Ficus, el más conocido de los cuales es la planta del caucho (Ficus elastica). Muchas de estas plantas exudan, al ser cortadas, una especie de goma; si este material entra en contacto con la piel, es importante lavarse bien, para prevenir reacciones alérgicas. El ficus rastrero se puede cultivar como planta colgante o trepadora sobre una rejilla o en torno a un poste de musgo. En este último caso, los tallos se entrecruzan, formando una frondosa masa de vegetación, y las raíces aéreas de la planta penetran en el poste en busca de apoyo. Los ejemplares más grandes pueden cubrir fácilmente un muro y llegan a alcanzar hasta 9 metros. En las plantas adultas, las hojas son considerablemente más grandes que en las jóvenes.
El ficus rastrero tolera temperaturas de hasta 7º C, pero prefiere una gama que oscile entre 16 y 21º C.
Sitúe esta planta en un lugar con buena luz indirecta, protegida de los rayos del sol. Procure mantener la tierra apenas húmeda en todo momento; las necesidades de agua son moderadas en verano y mínimas en invierno. Las raíces de este ficus son muy propensas a la descomposición, por lo que el nivel de humedad es un factor esencial para el éxito.
Esta planta necesita una elevada humedad ambiental; la sequedad del aire la afecta mucho más que a otros ficus. Puede que sea difícil conseguir la humedad necesaria. Coloque la maceta sobre guijarros que retengan la humedad y asegúrese de que la tierra no absorbe directamente el agua de la bandeja. Mantenga los guijarros húmedos pero no empapados y coloque el tiesto sobre éstos; servirán de protección sobre la acción directa del agua.
Abone las plantas bien desarrolladas dos veces al año con un fertilizante especial para plantas de hoja.
Transplante el ficus rastrero cuando las raíces no tengan espacio para crecer, quizás una vez al año, con tierra que no sea de marga. Los ejemplares más grandes no son fáciles de transplantar, sobre todo si crecen sobre un soporte de rejilla. En este caso, elimine una capa de 4 centímetros de espesor de la tierra y sustitúyela por tierra nueva.
Pode los extremos de la planta para favorecer un desarrollo frondoso.

miércoles, 5 de mayo de 2010

LIVISTONA (LIVISTONA CHINENSIS)


Estas plantas son ideales para un conjunto de grandes proporciones, tanto en una habitación moderna como en un ambiente tradicional. Utilícelas para conseguir un efecto impresionante y procure iluminarlas bien, para aprovechar el efecto de las sombras proyectadas sobre la pared. Los ejemplares más desarrollados quedan muy bien en grandes macetas colocadas sobre el suelo e incluso los más pequeños tienen un aspecto elegante. Las aguzadas hojas pueden formar un “abanico” de 30 a 45 centímetros de diámetro incluso en plantas jóvenes de 60 a 90 centímetros de altura.
Esta planta necesita temperaturas de 16 a 24º C; el máximo de 24º C resulta ideal en verano, mientras que las temperaturas más frescas son las mejores para el invierno.
Protéjala de la acción directa del sol y colóquela en un sitio con abundante iluminación indirecta.
Mantenga la tierra húmeda en todo momento, pero procure que el tiesto no esté en contacto directo con el agua. Un buen drenaje es esencial.
En verano, la humedad ambiental debe ser elevada. Coloque el tiesto sobre una bandeja con guijarros que retengan la humedad, con cuidado para que la tierra no absorba directamente el agua. En invierno, pulverice ocasionalmente las hojas con agua, sobre todo si la habitación tiene calefacción central.
Abónela todos los meses durante la estación de crecimiento con un fertilizante especial para plantas de hoja.
Esta planta necesita tierra compacta y poco espacio para las raíces. Transplántela cuando las raíces no quepan en el tiesto. Hágalo en primavera, utilizando tierra de marga, y apisone la tierra contra las raíces.
Todas las palmeras pierden las hojas inferiores a medida que crecen. Córtelas cuando se marchiten. Si las hojas se pudren, es posible que los riegos sean excesivos.

lunes, 3 de mayo de 2010

PEPEROMIA MAGNOLIAEFOLIA (PEPEROMIA MAGNILIAEFOLIA “VARIEGATA”)


Esta planta es un miembro poco habitual del género Peperomia; aunque por el aspecto de sus hojas parece una suculenta, las condiciones necesarias para su desarrollo son bastante diferentes de las que exigen las suculentas. Sus hojas, que presentan bonitas manchas bicolores cuando son jóvenes, pasan con el tiempo del amarillo pálido al verde claro.
También los tallos de las hojas cambian de color con su desarrollo: del rojo uniforme pasan al verde con manchas rojas. La planta produce flores en verano, pero son más bien insignificantes.
La peperomia magnoliaefolia es una perenne arbustiva, de aspecto erguido, procedente de la región del Caribe. Su crecimiento es bastante lento.
En invierno la temperatura ideal para esta planta oscila entre los 15 y los 18º C, aunque tolera una temperatura mínima de 10º C; en verano, la gama ideal es entre los 21º C y los 24º C.
Proporciónele buena luz indirecta y recuerde protegerla de la acción directa del sol, sobre todo en verano. La luz excesiva puede quemar las hojas, que no son tan resistentes como parecen a simple vista. No obstante, evite los rincones oscuros.
Riéguela abundantemente durante todo el tiempo de verano con agua libre de cal, pero deje que la tierra se seque por completo entre un riego y el siguiente. Durante la estación invernal, procure que la tierra se mantenga casi seca y proporcione a la planta sólo el agua suficiente para que las hojas no se marchiten.
La humedad del ambiente es esencial, por lo que las pulverizaciones periódicas con agua son muy importantes durante la época de crecimiento. En invierno, coloque el tiesto sobre un platillo con arcilla expandida, pero no sobre un charco de agua.
Durante la época de crecimiento, abone los ejemplares adultos cada tres meses, utilizando un fertilizante para plantas de interior.
Transplante los ejemplares demasiado grandes en primavera. Utilice tierra con turba y proporciónele un buen drenaje. Estas plantas crecen muy lentamente y tiene un sistema radicular bastante débil. No la transplante a un maceta demasiado grande, porque el exceso de espacio le resultaría perjudicial.
Pode periódicamente los brotes tiernos para asegurar un crecimiento frondoso.

viernes, 30 de abril de 2010

CTENANTHE (CTENANTHE LUBBERSIANA)


Esta especie del género Ctenanthe es una bonita plata perenne. Las hojas lanceoladas y acuminadas, son de color verde en el haz, con manchas irregulares de color amarillo vivo. Miden unos 18 centímetros, y surgen en el extremo de largas varas que parecen de bambú.
Para que la planta crezca sana y vigorosa, es preciso que las temperaturas sean elevadas y uniformes: entre 15 y 21º C durante la estación de crecimiento y una temperatura mínima invernal de unos 12º C. En condiciones de frío excesivo las hojas se resienten y se vuelven más vulnerables a las enfermedades.
No la sitúe bajo la luz directa del sol en verano, porque las hojas podrían arrugarse. Una habitación orientada al norte proporcionará la luz que estaplanta necesita. Durante el invierno colóquela en un sitio con buena luz indirecta.
Riéguela periódicamente durante todo el año, procurando que la tierra esté húmeda pero no empapada. Nunca deje que se seque del todo. Emplee agua templada y libre de cal.
Esta planta necesita un ambiente húmedo. Llene de agua una bandeja de unos 5 cm. de profundidad con guijarros que retengan la humedad, y coloque el tiesto sobre los guijarros.
En la estación de crecimiento, abone los ejemplares desarrollados, cada quince días, con un fertilizante para plantas de hoja diluido a la mitad de la dosis.
Transplante cuando sea necesario, utilizando tierra que no sea caliza. No elija un tiesto o maceta demasiado grande. La relación entre el volumen del sistema de raíces y la cantidad de tierra es muy importante.
Pulverice periódicamente las plantas de hojas grandes con agua no caliza (por ejemplo, agua de lluvia), para evitar que se formen antiestéticos depósitos calizos sobre la superficie brillante de las hojas.

lunes, 26 de abril de 2010

RADERMACHERIA (RADERMACHERIA SINICA)


La Radermacheria es una planta arbórea perenne, de atrayente aspecto, originaria de China. Su introducción en el mercado europeo de las plantas de interior es relativamente reciente. De rápido crecimiento, es ideal para un ambiente espacioso. En su ambiente natural, llega a convertirse en un arbolito, por lo que tendrá que prever la posibilidad de deshacerse de un ejemplar demasiado grande o podarlo radicalmente para que conserve unas dimensiones manejables. Las brillantes hojas de esta planta toleran la calefacción central y desprenden un suave aroma que, sin embargo, no siempre gusta a todos.
La Radermacheria crece muy bien en un ambiente con temperaturas moderadas, de entre 10º C y 15º C.
Colóquela en un sitio donde tenga buena luz natural o sombra parcial. Un recibidor amplio es el emplazamiento ideal para esta planta.
Riéguela moderadamente durante todo el año; sus necesidades de agua varían según el ambiente en que crezca, si es seco o soleado o excesivamente húmedo.
La humedad no es un problema para la radermacheria, que tolera incluso la calefacción central.
Abónela cada 15 días, desde la primavera hasta finales del verano, con un fertilizante para plantas de hoja. No la abone en exceso, pues se trata de una planta de vigoroso crecimiento.
Transplántela siempre que sea necesario, utilizando turba, muy adecuada para estas plantas.
Lave las hojas bajo la ducha, con agua templada y déjela secar antes de devolverla a su sitio original.

sábado, 24 de abril de 2010

SÉFLERA (SCHEFFLERA ARBORICOLA)


La séflera son árboles de hoja perenne originaria de Australia y el sudeste asiático. Sus largas y esbeltas ramas culminan en una roseta palmatisecta, con hojitas ovales de un solo color verde brillante o de dos tonalidades de verde. En las plantas jóvenes, cada roseta se compone de cuatro o cinco hojas, mientras que en los ejemplares adultos su número puede superar las doce.
Se puede dejar que la planta crezca en altura (la séflera alcanza rápidamente su altura máxima) o podar los extremos para que mantenga un aspecto bajo y frondoso. La séflera prefiere una temperatura moderadamente templada: no menos de 20º C en ninguna época del año.
Elija un sitio bien iluminado, pero alejado de la acción directa del sol. La planta se adapta bien a un rincón sombreado, pero saldrá perjudicada si la traslada repentinamente de una zona muy iluminada a otra más oscura.
El riego se debe de efectuar abundantemente durante el verano, pero bastante menos en invierno. En las épocas frías, limítese a conservar la humedad de la tierra.
Necesita mucha humedad; pulverice las hojas con agua. Procure que la planta tenga buena ventilación.
Abone la tierra con un fertilizante líquido añadido al agua del riego cada dos o tres semanas, entre los meses de abril y septiembre. Si el otoño es benigno, el crecimiento puede prolongarse. Tenga esto en cuenta al abonar la planta.
Transplántela cada dos años, en primavera, cuando las raíces asomen por debajo de la maceta. Utilice una capa de drenaje y otra de tierra común.
Vigile especialmente el abono y los transplantes, ya que la planta puede perder las hojas inferiores, que no se recuperan. En vivero encontrará a la venta plantas pequeñas.